Semana Santa: De la matraca al celular
Resumen
La Semana Santa en Colombia ha pasado de la matraca y el silencio a una celebración marcada por el turismo, el celular y nuevas formas de vivir la tradición.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)Por: Jorge E. Solís
Pese a que la Semana Santa haya tenido cambios significativos a través de la historia en las formas de celebrar o conmemorar la pasión, muerte y resurrección de Jesús de Nazaret, siendo el período más sagrado del calendario litúrgico para los cristianos, donde algunas costumbres arraigadas han aprendido a sobrevivir, sobre todo en algunos pueblos que se resisten a los cambios de la modernidad y un porcentaje no tan marcado en algunas ciudades de tradición religiosa, esta es una época o fecha especial que cada cual celebra a su manera, algunos sin tener en cuenta el sentido religioso.
Aquel “silencio inmutable” que otrora reinaba para la época, el no escuchar música, el no laborar, el cierre del comercio, el acompañamiento de procesiones con el sonar inconfundible de la ‘matraca’ dando ese toque de identidad religiosa, y muchas otras costumbres, ya se ven muy poco, convertidas en historia. La llegada del internet, telefonía celular, redes sociales e inteligencia artificial con su globalización, han hecho de esta época una mezcla de tradición, turismo y fe, un contraste cambio evolutivo, donde nuestro país no ha sido ajeno a estos cambios
El país ha cambiado y con él, la Semana Santa, la cual se ve reflejada en los aeropuertos atestados, en las carreteras congestionadas, en las playas repletas de gente. No podemos olvidar el turismo religioso en esta Semana Mayor en Colombia, llamativo por conservar esas tradiciones religiosas aún arraigadas como las procesiones de Popayán, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, Santa Cruz de Mompox -Bolívar-, Catedral de Zipaquirá, Cartagena de Indias, Jericó, Villa de Leiva, Guadalajara de Buga, Pamplona, Piedecuesta, Girón, entre otras, que en esta Semana Santa tuvieron un turismo marcado.
Aún con estos cambios significativos, cada vez que llega Semana Santa se rememoran esas costumbres ancestrales, se preparan dulces para intercambiar, se visitan ciudades de fervor religioso al sonar de una que otra matraca, acompañada del audio de un celular que filma su accionar, se preparan comidas especiales propias de la época, que son parte de la cultura religiosa, que al igual que otros países se siente el fervor religioso que celebran a su manera sin olvidar que esta es una fecha especial.
Todos llevamos nuestra propia procesión interior que podemos ventilarla o desahogarla a través del descanso, del turismo, del negocio, de la tradición, independientemente que seamos creyentes o no. Una semana de reflexión que nos puede haber servido para direccionar nuestras metas. Una pausa en el camino para recordar quienes fuimos, quienes somos como país y a donde queremos llegar.