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Señor Empresario

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Resumen

El artículo enfatiza la importancia del buen humor y el positivismo en el entorno laboral, especialmente para los ejecutivos. El autor argumenta que el buen humor y el positivismo pueden marcar la diferencia en los negocios y mejorar las relaciones laborales.

Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
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Por: José Caicedo Solano*

EL perfil del ejecutivo de nuestros días, debe llevar los ingredientes, del buen genio, alto sentido de humor, sin caer en la simpleza, tener los máximos y mejores conocimientos y guardarse, dicen los entendidos, absolutamente todos los sentimientos, menos el del amor en el matrimonio y la familia.

El mal genio puede ser producido por aspectos fisiológicos, como se decía en los viejos tiempos, en una propaganda radial, que el que manda en el amor no es el corazón, sino el hígado, haciendo referencia al estado del genio parejo, como decimos los santandereanos, a toda hora arrecho.

Pero es más una concepción de odio, desprecio, altanería y nada me gusta. Por el contrario, el buen genio, conlleva empatía, atracción, felicidad interior que se extiende hacia las personas que lo rodean, sencillez en el trato, conservando el grado de respeto, y la actitud hacia lo positivo que se pueda encontrar en cualquier suceso de la vida. Qué bonito es escuchar de un niño una sonrisa de una picardía inocente y de un adulto mayor, una carcajada del avance de la vida.

No hay que caer en el error, de echan chistes flojos, si no se tiene la gracia adecuada, pero sí, reírse así sea de una mala pasada, en el actuar o en el hablar. El sentido del humor, conlleva la alegría del comportamiento y por tanto una paz espiritual que beneficia a usted y a sus allegados. Obvio, que no, en todos los momentos de la vida, debemos expresar la alegría de la desgracia, como alguna vez vi y escuché en televisión una a una presentadora diciendo: Hoy, es un día maravilloso, sale el sol resplandeciente, en Irán hubo 50 muertos al estallar una bomba …” Y con una sonrisa de oreja a oreja.

El buen genio y el buen humor cierra buenos negocios, hace tolerante una situación de caos, permite calmar el ánimo del demonio metido en el cuerpo del inculto molesto de sí mismo y de los demás. Exprese, todos los sentimientos positivos hacia el matrimonio, su cónyuge, sus hijos, sus padres, su familia en general, sus amigos, sus compañeros de trabajo, sus patrones, sus empleados, las creencias religiosas, las manifestaciones   y credos políticos, la diferentes razas y colores de la piel humana. No estalle en los sentimientos negativos.

En varias instituciones educativas, hicimos el concurso, con personas adultas, de quien bebiera más trago, pero el objetivo no era mirar al “verraco pa’ tomar”, sino que expresiones en contra de la organización del evento y otros temas que se preguntaban, iban a manifestar.  No se hicieron esperar, el desahogo que mostraron, vociferando en contra de la humanidad, de los profesores y los empleados de sus empresas.

No he encontrado en los buenos vendedores, que manifiesten sus sentimientos personales, de tristeza,  de problemas en su familia, de la bronca o envidia que le tienen a algún compañero de trabajo. Una vez, estando comprando un carro, un mal vendedor, expresa el descontento con el Papa católico, sin advertir que había un sacerdote vestido de civil. Lógico, perdió la venta.

Debemos seguir la vida con optimismo, buen genio y sin sentimientos negativos. Adquirir muchos conocimientos día a día. *Contador Público. Asesor empresarial.

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