Sergio Ramos enfrenta obstáculos para combinar su rol como accionista y jugador del Sevilla
Resumen
Sergio Ramos podría entrar en el accionariado del Sevilla, pero la ley española dificulta que sea a la vez accionista y jugador en activo.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)El reciente principio de acuerdo entre Sergio Ramos y los principales accionistas del Sevilla FC abre un nuevo escenario en la carrera del histórico defensor, quien podría pasar de referente deportivo a figura clave dentro de la estructura de mando de la entidad andaluza.
La operación, todavía pendiente de concretarse de forma definitiva, contempla la entrada de Ramos en el accionariado del club hispalense, una situación que genera interrogantes sobre la posibilidad de compatibilizar esa nueva función empresarial con una eventual continuidad como futbolista profesional.
El principal obstáculo aparece en la legislación deportiva española, específicamente en la denominada ley “Anti-Piqué”, incorporada a la Ley del Deporte tras la controversia generada por la participación de Gerard Piqué en negocios relacionados con competiciones mientras aún mantenía actividad profesional.
La normativa establece que un deportista en activo no puede participar en actividades comerciales vinculadas a competiciones oficiales en las que pueda intervenir como jugador.
El artículo 51 de la Ley del Deporte señala que las federaciones deportivas españolas son responsables de organizar las competiciones oficiales de ámbito estatal y añade que no podrá existir relación comercial con un deportista en activo susceptible de participar en dichas competiciones.
Bajo esta interpretación, Sergio Ramos tendría dificultades legales para asumir simultáneamente funciones directivas o societarias relevantes en el Sevilla mientras conserve ficha profesional como jugador.
Durante la presente temporada, Ramos evaluó la posibilidad de regresar nuevamente al Sevilla tras el mercado invernal. Sin embargo, el entonces presidente del club, José María del Nido Carrasco, rechazó esa opción al considerar incompatible la negociación accionarial con una reincorporación deportiva.
“La decisión de que Sergio Ramos no juegue en el Sevilla es mía”, declaró Del Nido Carrasco en aquel momento.
El dirigente explicó que el entorno del jugador le comunicó la existencia de una LOI (carta de intención u opción de compra preferente) vinculada al club, mientras Ramos manifestaba interés en volver a jugar.
“Para mí es incompatible que analizara la situación económica del club para convertirse en dueño del Sevilla y jugara en el equipo”, sostuvo el presidente sevillista.
El posible desembarco de Sergio Ramos en la estructura accionarial del Sevilla marcaría un cambio profundo en su vínculo con la institución donde inició su carrera antes de consolidarse como una de las máximas figuras del Real Madrid y de la selección española.
Aunque todavía no está definido cuál sería exactamente su papel dentro del club, el escenario abre la puerta a una transición progresiva hacia tareas de gestión deportiva, dirección institucional o planificación estratégica.