Un partido dividido es un partido derrotado
Dos congresistas conservadores de Santander han abandonado la tradicional Casa Conservadora de Bucaramanga y han desatendido a sus electores, sacrificando las aspiraciones políticas de Héctor Guillermo Mantilla Rueda y su padre, Jairo Mantilla Serrano.
Dos congresistas conservadores de Santander han abandonado la tradicional Casa Conservadora de Bucaramanga y han desatendido a sus electores, sacrificando las aspiraciones políticas de Héctor Guillermo Mantilla Rueda y su padre, Jairo Mantilla Serrano.
Los puntos clave serán generados automáticamente por IA y revisados por la redacción de El Frente.
El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.
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¿Cuáles serán las intenciones de los dos ilustres congresistas del partido conservador de Santander, que nunca mas volvieron a convocar a sus electores a la tradicional Casa Conservadora de Bucaramanga, sede oficial de esta colectividad? Se olvidaron del sacrificio de los ciento cuarenta y siete mil (147.000) electores que eligieron a Luis Eduardo Díaz Mateus para la Cámara de Representantes y que estuvieron a punto de elegir al abogado Héctor Guillermo Mantilla Rueda, a quien sacrificaron como aspirante al Congreso de la República y luego persiguieron para impedirle el aval a su padre, Jairo Mantilla Serrano, que reunía todas las condiciones para ser elegido alcalde de Floridablanca, su tierra natal.