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Academia Militar ‘Francisco de Paula Santander’ es un modelo de educación con formación militar

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Resumen

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Para acabar con el vandalaje y la anarquía en los colegios y universidades públicas, valdría la pena crear un modelo de educación pública con disciplina militar, como el que fue adoptado hace cincuenta y nueve (59) años por la Academia Militar, que lleva el nombre del prócer de la independencia de Colombia, el General Francisco de Paula Santander, el primer presidente constitucional que ha tenido nuestra patria.

Admirable la disciplina de los niños y jóvenes que desde los primeros años de su vida cuentan con una formación militar, que respeta los valores de la estirpe santandereana, donde consideramos que ‘las armas nos han dado la independencia y las leyes nos han garantizado la libertad’.

Ese respeto por los símbolos de la patria, por la bandera, el escudo y el himno nacional, es la fuente de inspiración que puede contribuir a una mejor educación en Colombia.

Los colegios y universidades públicas, convertidas en fortines de la subversión y el terrorismo, cambiarían si se adoptara en el pensum académico la formación militar, la instrucción cívica y la urbanidad, que desaparecieron para darle espacio a la barbarie y la anarquía, que es el pecado original que hoy padecen los centros educativos manejados por los anarquistas afiliados a la ‘Federación Colombiana de Educadores’ –FECODE ---, que ha cambiado la enseñanza de la historia y del respeto por los símbolos patrios, por la doctrina marxista leninista que se convirtió en novedosa cátedra de profesores extremistas.

Bajo la dirección del señor Coronel José Luis Agudelo Jaimes, los militares de la reserva activa crearon hace cincuenta y nueve (59) años el modelo de Colegio que reviviría el amor de patria, muchas veces pisoteado por los criminales de la llamada ‘Primera Línea’, por guerrilleros urbanos que llevaron al poder al presidente Gustavo Petro Urrego y que ahora se ha extendido en su filosofía hacia las costosas universidades públicas, que son el refugio y el semillero de grupos terroristas.

El orgullo de portar el uniforme militar está en el corazón y el sentimiento de la Academia Militar ‘Francisco de Paula Santander’, el prócer de la independencia nacional de Colombia que, junto con el General Custodio García Rovira, nacido en Bucaramanga y fusilado en Santafé de Bogotá en 1816 por orden del ‘Pacificador español’ Pablo Morillo, ofrendó su vida en la guerra de la independencia nacional por la conquista de la libertad.

Ese modelo educativo de Academia Militar, fundada hace cincuenta y nueve (59) en Bucaramanga por miembros de la reserva activa de las fuerzas militares y de policía, es el que debería aplicarse en todos los colegios oficiales y universidades públicas de Colombia, para desterrar el espíritu criminal que se ha apoderado de la educación oficial, donde acabaron con la enseñanza de la historia, de la instrucción cívica y de la urbanidad.

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