Paralizada la PTAR San Silvestre por millonarias deudas en Barrancabermeja
La PTAR San Silvestre continúa paralizada por deudas millonarias, procesos judiciales y equipos retenidos, pese a tener un avance del 64,57 %.
La PTAR San Silvestre continúa paralizada por deudas millonarias, procesos judiciales y equipos retenidos, pese a tener un avance del 64,57 %.
Los puntos clave serán generados automáticamente por IA y revisados por la redacción de El Frente.
El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.
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La Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) San Silvestre, considerada la obra ambiental más importante de Barrancabermeja, permanece paralizada por una compleja situación financiera que incluye deudas superiores a los $3.000 millones con proveedores, procesos judiciales activos y equipos indispensables retenidos, factores que impiden su terminación.
La problemática quedó expuesta durante una mesa de seguimiento realizada en cumplimiento de una decisión judicial, donde participaron entidades distritales, organismos de control, interventoría, acreedores y representantes del proyecto.
En el encuentro se confirmó que las obligaciones pendientes del contratista continúan sin solución y constituyen uno de los principales obstáculos para reactivar los trabajos.
Entre los casos más relevantes figura una deuda cercana a los $1.198 millones con una empresa proveedora que mantiene equipos bajo retención. También existe una obligación aproximada de $140 millones con otra compañía que conserva elementos pendientes de entrega.
Durante la reunión se analizó además una solicitud de anticipo cercana a los $20.000 millones presentada por el contratista. La propuesta busca obtener recursos para atender compromisos prioritarios y adquirir equipos faltantes, aunque su aprobación dependerá de estudios técnicos, financieros y jurídicos.
La PTAR San Silvestre registra un avance físico del 64,57 % después de casi una década de ejecución. Aún faltan componentes esenciales para su funcionamiento, mientras persisten interrogantes sobre permisos, equipos críticos y obligaciones económicas con trabajadores y proveedores.