‘Visión Santander 2050’ es la hoja de ruta para el departamento
Resumen
Santander definió 9 misiones estratégicas para orientar su desarrollo económico y social hasta 2050, con foco en competitividad, sostenibilidad, innovación y bienestar.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)Santander ya tiene definida una hoja de ruta para orientar su desarrollo económico y social en las próximas décadas. Entidades como Fedesarrollo, la Cámara de Comercio de Bucaramanga, ProSantander y Santander Competitivo estructuraron nueve misiones estratégicas que guiarán el crecimiento del departamento hasta 2050, con el objetivo de fortalecer la competitividad, el bienestar y la sostenibilidad del territorio.
Esta estrategia, denominada Visión Santander 2050, busca articular esfuerzos del sector público y privado en torno a metas comunes, respondiendo a desafíos estructurales y aprovechando las ventajas del departamento. Según explicó Ximena Cadena, subdirectora de Fedesarrollo, el proceso es el resultado de un trabajo colectivo con participación de diversos actores sociales, sustentado en referentes académicos internacionales en desarrollo económico.
Las nueve misiones planteadas abarcan áreas clave. En primer lugar, se propone consolidar un modelo de transición energética sostenible, con énfasis en fuentes limpias como la solar, hídrica y el hidrógeno. A esto se suma el impulso a la innovación y el emprendimiento, con la meta de posicionar a Santander como un polo tecnológico en sectores estratégicos como salud, energía y agroindustria.
Otro eje fundamental es la educación y el desarrollo del talento humano, orientado a garantizar formación de calidad a lo largo de la vida, adaptada a los cambios tecnológicos. En paralelo, la conectividad y la logística se plantean como un reto central, con la necesidad de modernizar la infraestructura vial y fortalecer sistemas de transporte multimodal.
La estrategia también prioriza la inserción en cadenas de valor, buscando diversificar la economía regional mediante bienes y servicios de mayor valor agregado. En el ámbito rural, se destaca el fortalecimiento del campo, con un enfoque en productividad sostenible, seguridad alimentaria y exportaciones.
Asimismo, se incluye la gestión inteligente del agua como un componente esencial, no solo para garantizar el acceso universal, sino como factor de competitividad. El ordenamiento del territorio aparece como otro pilar, promoviendo un uso equilibrado del suelo que combine desarrollo económico y protección ambiental.
Finalmente, la institucionalidad y la confianza se posicionan como elementos transversales, con el objetivo de mejorar la transparencia, la coordinación entre entidades y la eficiencia en la ejecución de recursos.
La iniciativa surge como respuesta a la necesidad de transformar diagnósticos históricos en acciones concretas. Cada misión cuenta con proyectos específicos orientados a cerrar brechas y dinamizar la economía regional.
Con esta visión de largo plazo, Santander aspira a consolidarse como un territorio competitivo a nivel nacional e internacional, con una economía diversificada y sostenible que mejore la calidad de vida de sus habitantes hacia 2050.