Suscribirse Iniciar sesión
Portada / Opinión/ Al principio todo es color de rosa … “escoba nueva barre bien”
Opinión

Al principio todo es color de rosa … “escoba nueva barre bien”

El nuevo mandatario enfrenta enormes retos para recuperar el orden, la seguridad y la confianza en las instituciones.

Únete a nuestro canal de WhatsApp Recibe lo más importante de El Frente al instante
Resumen con IA

El nuevo mandatario enfrenta enormes retos para recuperar el orden, la seguridad y la confianza en las instituciones.

Próximamente

Los puntos clave serán generados automáticamente por IA y revisados por la redacción de El Frente.

Próximamente

El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.

Generado con IA · puede contener errores, verifícalo antes de compartir.
Línea del tiempo · IA
····

··········

····

········

Generado con IA · puede contener errores, verifícalo antes de compartir.

Se estrena un nuevo mandatario y con él llegan las ilusiones de tener un buen gobierno, pero también aparece la incertidumbre por saber si todo lo que pintó en campaña y que deslumbró a muchos para conseguir los votos con los que ganó, se hace realidad. Confiemos en que cumpla con sus promesas y supere los desafíos que le esperan.

Qué recupere el orden y la seguridad, la justicia y el respeto por las instituciones, bastiones de la democracia en bien de los derechos humanos y las libertades de los ciudadanos. Qué recupere el sistema de salud, desarticulado por el gobierno que termina y cada vez más deteriorado. Qué recupere la inversión nacional y extranjera, y las relaciones internacionales.

Qué acoja y trabaje en llave con los empresarios para el crecimiento del empleo, la productividad y la estabilidad de la economía. Qué extienda la buena calidad de la educación para los jóvenes a todos los rincones del territorio nacional con maestros capacitados.   Qué promueva ingresos dignos para los trabajadores, conservando y mejorando el salario mínimo de la fuerza laboral menos favorecida: “logro visible de Petro a pesar de su desgobierno y de sus locuras”.

Qué combata con eficacia y ponga a buen recaudo a los malhechores y corruptos de todos los ordenes. Qué recupere la dignidad de la fuerza pública y fortalezca sus recursos. Qué en su gobierno se respete la libertad de prensa. Qué gobierne para todos los colombianos con equilibrio, libre de ideologías.

En fin, son innumerables los retos que tiene el nuevo presidente para enderezar el rumbo de este barco que está a la deriva pues Petro apagó el faro y perdió el norte. Ojalá le alcancen los cuatro años a Abelardo, que además de acudir a decretos - en principio - debe lograr que le aprueben leyes para las que tendrá que vérselas en el congreso enfrentado una oposición en su mayoría resentida e insensata – pacto histórico- comandada por el que sale y el que se quedó con las ganas de seguir desbaratando el país: éstos dos harán todo lo posible por ponerle cuantos palos en la rueda puedan para que no avance en sus propósitos.

Habrá que rogarle a la divina providencia para que obre en sus mentes testarudas -alteradas por los rezagos del comunismo – para que hagan una oposición con altura, sin fanatismos ideológicos. El primer paso gallardo que deben dar – Petro y Cepeda – es reconocer la legitimidad del gobierno de De La Espriella.  

Por lo pronto parece que “la escoba nueva barre bien”, contagia su entusiasmo caribeño por hacer de todo. No se recuerda en la historia reciente que un presidente electo hubiera organizado su gabinete ministerial y los cargos de mayor importancia en cuestión de días antes de posicionarse. Tampoco se había visto a un presidente recién elegido recorriendo las regiones y ciudades capitales reuniéndose con alcaldes y gobernadores. Tampoco delegando la agenda internacional en su vicepresidente y canciller que ya se están moviendo.    

Se percibe pragmatismo, organización, método, dinámica y ejecución; eso habla muy bien. Sin embargo, no deja de inquietar que con tantas prioridades que urge atender el país; el presidente electo se empecine en imponer simbolismos; como promover capitales caribeñas alternas, además de que su posesión sea en ciudades distintas de la Capital y en guarniciones militares.

Estos caprichos pueden acarrearle desgastes innecesarios y grandes costos, (dinero que saldrá de nuestros impuestos, cuánto nos costará …) los traslados de personal, logísticas, y las incomodidades para los invitados especiales, jefes de estado y sus comitivas.

Primero quiso que fuera en Popayán, pero está semana adujo que “el clima no es favorable”, ahora se decidió por Cali, esperemos a ver en qué para este revuelo. Son decisiones que parecen menores pero que nos cuestan y que contradicen de entrada la política que planteó como candidato de recortar el gasto público y recurrir a la austeridad: Ojo a ésto, Abelardo.