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Alcaldes de zona metropolitana trabajan unidos para devolverle la CONFIANZA a la ciudadanía

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Resumen

Las decisiones de los alcaldes de la zona metropolitana de Bucaramanga para abordar la seguridad, la movilidad y el transporte han mejorado la confianza pública. Sin embargo, se necesita unificar criterios en varios aspectos y abordar la congestionada infraestructura vial.

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Las determinaciones conjuntas adoptadas por los cuatro alcaldes de la zona metropolitana de Bucaramanga, en materia de seguridad, movilidad y transporte le han devuelto la confianza a la ciudadanía, que ha padecido durante ocho años las consecuencias del desorden y la anarquía, la pésima herencia de las últimas administraciones que redujeron el espacio público y congestionaron las vías de acceso a las cuatro ciudades que tienen problemas en común. Falta unificar criterios alrededor de la red intermunicipal de semáforos, la reglamentación del tránsito automotor, el control y funcionamiento del alumbrado público, el aseo y limpieza de parques, calles, avenidas y autopistas, peligrosos escenarios por donde circulan miles de automóviles y motocicletas.

Llegó la hora de pedirle a los señores alcaldes que destruyan las barricadas de las ciclo-rutas que entorpecen el libre desplazamiento de automovilistas y motociclistas, que cada día generan mayor número de accidentes de tránsito. En los últimos años, que coinciden con las administraciones municipales de Rodolfo Hernández Suárez y Juan Carlos Cárdenas Rey prácticamente se duplicó el parque automotor. La autopista Bucaramanga – Floridablanca – Piedecuesta se convirtió en el cuello de botella de las comunicaciones terrestres, mientras las vías de acceso a Bucaramanga permanecen congestionadas todos los días, multiplicando la tragedia de las personas que deben movilizarse a sus lugares de estudio y trabajo.

Despejar las calles y avenidas, convertidas en parqueaderos públicos y acabar con las ventas ambulantes en lugares de libre circulación para la ciudadanía, es una determinación que estamos esperando. El vergonzoso estado de abandono de los parques emblemáticos de la capital de Santander y los alrededores de las plazas de mercado, requiere mano fuerte de las autoridades civiles y de policía. Los abusos que cometen los cuatrocientos cincuenta mil motociclistas que circulan por la zona metropolitana de Bucaramanga deben ser reprimidos con un renovado equipo de agentes del tránsito.

El director del tránsito de Bucaramanga y los directores de los cuerpos de seguridad vial en Girón, Floridablanca y Piedecuesta, necesitan multiplicar el número de agentes encargados de despejar las vías públicas. Es vergonzosa la congestión alrededor de las clínicas y hospitales, en sectores de difícil acceso, como pueden certificarlo los médicos y auxiliares de enfermería que encuentran cada día mayor congestión alrededor de los establecimientos asistenciales.

Hacen estorbo los carros estacionados todos los días alrededor del Hospital Universitario de Santander, alrededor de las Clínicas de la Foscal y Fosunab en Floridablanca y en el hospital de Girón, alrededor de las plazas de mercado, donde está prohibido el parqueo de vehículos automotores, cuando debe ser una obligación legal  la construcción y utilización de lugares de parqueo, que ofrecen las entidades particulares. La utilización de los ‘CEPOS’ para despejar las calles, parques y avenidas, constituye una necesidad. Debería prohibirse el tránsito de bicicletas y motocicletas donde los vehículos automotores, que pagan el IMPUESTO DE RODAMIENTO, MERECEN TENER PRELACIÓN.

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