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Anillo Vial Externo sigue sin poder avanzar en Santander

El Anillo Vial Externo de Bucaramanga sigue frenado por falta de recursos: faltan más de $2 billones para completar la obra.

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Anillo Vial Externo sigue sin poder avanzar en Santander
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El Anillo Vial Externo Metropolitano, una de las obras de infraestructura más esperadas para transformar la movilidad del área metropolitana de Bucaramanga, enfrenta todavía un desafío determinante: conseguir los recursos necesarios para ejecutar la totalidad del proyecto.

La obra contempla cerca de 28 kilómetros de carretera en doble calzada, entre El Buey y el sector de conexión con el aeropuerto Palonegro, con puentes, viaductos, intercambiadores y otras estructuras de alta complejidad. Su costo estimado alcanza los $2,8 billones, mientras que la Gobernación de Santander cuenta actualmente con alrededor de $480.063 millones, equivalentes a cerca del 17 % del valor total.

Durante la presentación del estado actual del proyecto, el gobernador Juvenal Díaz Mateus explicó que esos recursos permitirían avanzar inicialmente en aproximadamente 12 kilómetros de una sola calzada, aunque todavía existen dificultades relacionadas con la adquisición de predios y la financiación de los tramos restantes.

Una obra esperada durante décadas

El mandatario departamental destacó que el Anillo Vial Externo representa una oportunidad para modificar de manera sustancial la movilidad del área metropolitana. La nueva vía permitiría sacar una parte importante del tráfico de las zonas urbanas de Bucaramanga, Girón y Piedecuesta, reduciendo la congestión y los impactos ambientales asociados al tránsito vehicular.

También se busca disminuir los tiempos de desplazamiento y el consumo de combustible, además de mejorar las condiciones de seguridad vial y facilitar la conexión entre diferentes sectores del departamento.

Sin embargo, para que esa transformación sea posible, la Gobernación deberá resolver tres asuntos prioritarios: conseguir nuevas fuentes de financiación, avanzar en la adquisición de los terrenos necesarios y mantener el respaldo de las comunidades frente a mecanismos como la valorización.

El gobernador anunció además reuniones con presidentes de las Juntas de Acción Comunal de las zonas de influencia para explicar el alcance de la obra y evitar que el proyecto se convierta en un escenario de confrontación política.

$480.063 millones para comenzar

El proyecto está dividido en dos unidades funcionales. La UF2 corresponde al tramo entre El Buey y Chocoíta, con una extensión aproximada de 16 kilómetros, y es considerada prioritaria por la administración departamental.

Con los recursos actualmente disponibles se podría intervenir una sección de aproximadamente 12 kilómetros mediante una calzada bidireccional, conectando El Buey con sectores como Palogordo. No obstante, el dinero destinado a la compra de predios solamente permitiría cubrir cerca de ocho kilómetros de ese tramo.

Para completar los 16 kilómetros de la UF2 se requerirían aproximadamente $230.000 millones adicionales, de acuerdo con las estimaciones presentadas durante la rendición de cuentas.

La segunda unidad funcional, entre Chocoíta y el sector del aeropuerto Palonegro, comprende unos 12 kilómetros y concentra varias de las obras de mayor complejidad. Para esta fase todavía se requieren recursos y avanzar en los procesos ambientales y técnicos correspondientes.

La valorización, una de las alternativas

Una de las principales alternativas para conseguir recursos adicionales es la valorización, mecanismo mediante el cual los propietarios de predios beneficiados por una obra pública realizan una contribución al Estado.

La Gobernación adelanta actualmente los estudios de factibilidad para determinar cuáles predios se encuentran dentro del área de influencia, cuál es el beneficio que recibirían y cuál es la capacidad de pago de sus propietarios.

La intención, según explicó la administración departamental, no es establecer una tarifa igual para todos. El valor de la contribución deberá considerar factores como la distancia respecto de la obra, el nivel de beneficio y las condiciones económicas de cada propietario.

El área preliminar de influencia alcanza unas 21.000 hectáreas y podría llegar a 30.000. Los estudios estiman un beneficio cercano a $1,16 billones para los propietarios y una capacidad de pago alrededor de $607.000 millones. De ese cálculo surge una expectativa de recuperación cercana a $584.000 millones mediante la valorización.

Todavía no existen obligaciones individuales definidas para los propietarios. Primero deberán concluirse los estudios y posteriormente establecerse el modelo de distribución.

Predios y licencia ambiental, dos retos

La adquisición de terrenos continúa siendo otro de los puntos críticos. Para la UF2 se han identificado 253 predios, mientras que inicialmente se contemplaban 220 dentro del contrato original de los 28 kilómetros.

El presupuesto destinado a adquisición predial asciende a aproximadamente $85.167 millones, pero las estimaciones de avalúos superan los $102.000 millones, lo que evidencia otro faltante financiero.

A esto se suma el componente ambiental. La licencia otorgada por la autoridad ambiental contempla la UF2, mientras que para la UF1 todavía deben completarse los procedimientos correspondientes. Además, la licencia incluye obligaciones de compensación ambiental cercanas a los $10.000 millones.

El gobernador señaló que se solicitó claridad sobre los programas y subprogramas que deben cumplirse antes de iniciar determinadas obras. La administración también busca establecer si algunos puntos que ya cuentan con condiciones favorables pueden comenzar a ejecutarse alrededor del 21 de septiembre.

Un proyecto que nació en medio de cambios

El contrato original fue firmado el 8 de mayo de 2023 para desarrollar una vía de 28 kilómetros en una sola calzada. Posteriormente, el 15 de diciembre de ese mismo año, se incorporaron estudios y diseños para una segunda calzada, mediante un otrosí que adicionó cerca de $9.000 millones.

Ese cambio amplió las exigencias técnicas y ambientales del proyecto y obligó a revisar el proceso de licenciamiento.

La administración actual sostiene que recibió un contrato que sirve como base para continuar la obra, pero considera indispensable ajustar su financiación y resolver los asuntos pendientes antes de comprometer nuevas etapas de construcción.

Además de la valorización, la Gobernación contempla solicitar apoyo al Gobierno Nacional, estudiar posibles vigencias futuras y analizar otras alternativas de financiación, entre ellas un eventual peaje con condiciones especiales para habitantes y productores de la zona.

El reto de convertir el proyecto en realidad

La Gobernación tiene previsto presentar el proyecto ante el Gobierno Nacional para buscar recursos adicionales. La apuesta es aprovechar que Santander ya cuenta con estudios, diseños, avances ambientales, procesos prediales y recursos comprometidos.

El objetivo inmediato es completar la UF2 y garantizar que los recursos disponibles puedan traducirse en obra. A largo plazo, el desafío será conseguir la financiación suficiente para los 28 kilómetros y la doble calzada proyectada.

El Anillo Vial Externo Metropolitano lleva décadas siendo planteado como una solución para la movilidad regional. Ahora, más que definir su importancia, el reto consiste en cerrar la brecha entre el proyecto diseñado y los recursos disponibles.

Con una inversión estimada de $2,8 billones, $480.063 millones asegurados y nuevas fuentes de financiación todavía en construcción, Santander enfrenta el desafío de convertir una obra largamente esperada en una infraestructura ejecutada, sostenible y capaz de responder al crecimiento futuro del área metropolitana.