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Barbosa: Comuneros 81

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Resumen

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Por: Ángel Alirio Moreno Mateus. Hacia 1962 tomó forma una sociedad anónima integrada por los municipios de Santander e INSFOPAL, denominada ACUASUR, que posteriormente se transformó en EMPOSAN (Empresa de Obras Sanitarias) con carácter de Empresa Industrial y Comercial del Estado de ámbito departamental, con el objeto de prestar el servicio público de acueducto y administrar y hacer las obras de alcantarillado en Santander. La empresa nació como solución al problema de salud ante la ausencia de agua potable y la carencia de alcantarillado en los municipios de Santander.

EMPOSAN se politizó y burocratizó; cada uno con poder político se peleaba su porción, no hubo solución al problema planteado por el INAS (Instituto Nacional de Salud). La entidad se llenó de cuotas políticas y corrupción. Se ocupó de cobrar el mal servicio; usuario que no pagaba recibía como sanción el corte. Aguas de baja calidad, cloradas, epidemias de gastroenteritis y más enfermedades en la población. Incremento desmedido de tarifas y exoneraciones de pago a recomendados de políticos; concejales y algunos diputados gozaban del servicio gratis. Esas circunstancias rebosaron la copa y sirvieron de detonante para que apareciera en escena el más auténtico movimiento popular para reivindicar derechos y conmemorar los 100 años de la Revolución Comunera.

La iglesia, los sindicatos y pequeños empresarios que utilizaban agua para la elaboración de sus productos se juntaron para organizar la protesta. Viví el movimiento, me vinculé e involucré en él. En Barbosa y Vélez, la organización estuvo a cargo del Sacerdote Jorge Velandia, quien tenía el auspicio del Obispo Ciro Alfonso Rodríguez. Alrededor de la problemática del agua se organizó un movimiento que demandaba vías, transporte, acceso a tierra y crédito, facilidades de comercialización de productos agrícolas.

El extinto sindicato de trabajadores de carreteras nacionales -Sindicarrenales Barbosa- se metió de lleno. Sus principales lideres Carlos Carrillo Noguera, Efraín Marín Mosquera, Ángel Alirio Moreno Neira (mi padre) y Jorge Carrillo Noguera contribuyeron a aportar elementos técnicos y recurso humano para proceder de hecho, en la concientización de derechos. La toma de la planta de tratamiento, al igual que en otros municipios, el retiro de los contadores y la reconexión del servicio; la vinculación del MOIR con Pedro Camargo y Omar Ospina, de los simpatizantes de la JUCO, del M-19 se juntaron para apoyar el movimiento. Surgieron liderazgos locales que trascendieron a lo departamental y nacional en lo político y empresarial como Luis Eduardo Parra.

Para 12 de junio de 1981 se organizó un paro cívico para reclamar por el agua y la carretera Barbosa-Puerto Berrio. Las directivas de EMPOSAN dijeron por Vanguardia Liberal que la protesta era un paro armado promovido por el M-19. No había en los promotores una sola arma, solamente banderas de la patria y blancas, imágenes de José Antonio Galán y pancartas con consignas de Antonia Santos.

La multitud marchaba para bloquear la entrada a Barbosa en el puente La Libertad. La Quinta Brigada del Ejército ordenó disparar y repeler con bayonetas. La gente se asustó. Un proyectil alcanzó a Nubia Lucy Carrillo, mataron a la hija de Carlos Carrillo el presidente de Sindicarrenales. Hoy seguimos en lo mismo y el miedo está presente.

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