Bucaramanga–Barrancabermeja–Yondó: al 98,16% y todavía sin cruzar la meta
El corredor Bucaramanga–Barrancabermeja–Yondó está al 98,16%, pero sigue pendiente la Unidad Funcional 8, donde un deslizamiento frenó la entrega total de la obra.
El corredor Bucaramanga–Barrancabermeja–Yondó está al 98,16%, pero sigue pendiente la Unidad Funcional 8, donde un deslizamiento frenó la entrega total de la obra.
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El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.
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El corredor Bucaramanga–Barrancabermeja–Yondó está cerca de completar su recorrido de construcción, pero la Unidad Funcional 8 continúa siendo el punto determinante. El acuerdo alcanzado en 2026 abre el camino para superar la controversia y ejecutar las obras necesarias. Sin embargo, los plazos anunciados muestran que la terminación depende de un proceso técnico, ambiental y contractual que todavía debe desarrollarse.
Por Camilo Ernesto Silvera Rueda - Redacción Política / EL FRENTE
Hablamos de una obra casi lista, pero con un tramo que sigue esperando. Se trata del corredor Bucaramanga–Barrancabermeja–Yondó, una de las apuestas de infraestructura más importantes para la conexión de Santander con el Magdalena Medio y Antioquia. La información entregada por la ANI lo ubica con un avance del 98,16%, dentro del grupo de cuatro proyectos 4G que superan el 90% de ejecución, dato que refleja una obra prácticamente concluida en términos de avance físico, pero que no tiene todas sus unidades funcionales terminadas, sin la posibilidad de que la totalidad del corredor haya podido ingresar completamente a operación.
La ANI identificó como pendiente la Unidad Funcional 8, correspondiente al sector entre las veredas Lisboa y Portugal, en Lebrija, con una longitud aproximada de 3,6 kilómetros. Este tramo es el que ha impedido la terminación integral del proyecto.
El origen del retraso está en un movimiento en masa registrado el primero de octubre de 2023, en el sector comprendido entre los kilómetros PK 100+590 y PK 100+890 de la vía. El deslizamiento afectó obras que ya habían sido ejecutadas y trabajos que estaban en construcción, lo que obligó a buscar una solución técnica para recuperar la estabilidad del terreno y completar el tramo.
El inconveniente no fue únicamente de carácter constructivo. La ANI, la interventoría y la concesionaria Ruta del Cacao tuvieron que resolver una controversia relacionada con la responsabilidad por el deslizamiento y con la solución definitiva que debía ejecutarse.
En otras palabras, el avance de la obra llegó a un punto en el que no bastaba con terminar los trabajos pendientes pues era necesario definir quién asumiría las obras adicionales, bajo qué condiciones contractuales y con qué solución técnica se garantizaría la estabilidad del corredor.
Más de tres años para destrabar la obra
El 15 de septiembre de 2025, el Panel de Amigable Componedor declaró un Evento Eximente de Responsabilidad a favor de la concesionaria y ordenó que las partes acordaran un nuevo periodo especial y una solución técnica, económica y contractual para finalizar el tramo afectado.
La salida comenzó a concretarse en febrero de 2026, cuando la ANI informó que, después de 15 mesas de trabajo, había alcanzado un acuerdo con la interventoría y Ruta del Cacao para iniciar los estudios, diseños y obras definitivas de la Unidad Funcional 8.
El 13 de marzo de 2026 se suscribió el acta que permitió avanzar hacia la construcción de la solución. El acuerdo contempla 12 meses de actividades de preconstrucción y 24 meses de construcción, para un horizonte de aproximadamente 36 meses.
Esto significa que el porcentaje de avance del corredor no debe confundirse con una fecha inmediata de inauguración total. La solución del tramo pendiente requiere estudios, trámites y ejecución de obras antes de que pueda entregarse formalmente la unidad funcional.
Ruta del Cacao, una conexión estratégica para Santander
El corredor vial tiene una longitud aproximada de 152 kilómetros y conecta a Bucaramanga, Lebrija, Barrancabermeja y Yondó. Su importancia está relacionada con la movilidad entre el oriente colombiano, los centros de producción petrolera del Magdalena Medio y las conexiones hacia Antioquia.
La concesión incluye nueve unidades funcionales. La información publicada por la concesionaria reporta ocho unidades en operación y una en construcción, precisamente la Unidad Funcional 8, Lisboa–Portugal.
Para Santander, la culminación del proyecto representa más que una nueva carretera. Se trata de una conexión para el transporte de pasajeros y mercancías, el acceso a los mercados del Magdalena Medio y la competitividad de los sectores productivos de la región.
El proyecto también hace parte del balance nacional de las concesiones de cuarta generación, que según la ANI cuentan con inversiones por $67,23 billones y una ejecución acumulada del 93,32%, con cifras de inversión a diciembre de 2025.