¡Cesó la horrible noche!
El texto critica la gestión de Petro, señala un déficit fiscal y cuestiona supuestos intentos de sabotear la transición política.
El texto critica la gestión de Petro, señala un déficit fiscal y cuestiona supuestos intentos de sabotear la transición política.
Los puntos clave serán generados automáticamente por IA y revisados por la redacción de El Frente.
El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.
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Por: Jorge Echeverri
Trascendió el asunto de los detalles desconocidos de las pretensiones de Petro y de su mediocre Mindefensa, Iván Velásquez, por convertir la flota de helicópteros militares MI-17 en medio de transporte para movilizar las juntas de acción comunal en cuanta marcha convocara el señor presidente, empezando por una importante en marzo de 2023.
Y como no tuvieron eco, por la imposibilidad jurídica de cambiar la destinación específica de las aeronaves, tal como les advirtieron altos mandos militares y la propia oficina jurídica del Ministerio, seguramente por ello, a manera de venganza, sería que optaron por abandonar a su suerte las naves, para que no tuvieran adecuado mantenimiento, una cayó accidentada, once están varadas, solamente seis están volando y otras dos en tierra, y “Mordisco”, escondido en la selva, muerto de la risa.
Es mucho lo que falta por enterarnos del entramado de artimañas propias del “cambio” de izquierda que hoy, por fin, gracias a Dios, termina y nos cae como pedrada en ojo tuerto la letra de la primera estrofa de nuestro glorioso Himno Nacional: ¡Cesó la horrible noche! y el gran Abelardo tendrá que entrar a despachar lidiando con la olla raspada con un boquete fiscal de 30 billones de pesos, en datos de la Contraloría, y habrá que recapitular para saber dónde infiernos fueron a parar.
El señor Petro no sabía en qué gastar la plata, que a él le sobraba. Lo último que supimos fue que hizo un viaje exprés a la Habana dizque para “expresar solidaridad ante la presión de Estados Unidos y marcar distancia frente al anuncio de su sucesor de romper relaciones con Cuba”. Lo pudo haber hecho por celular (vía WhatsApp) que salía más barato.
No sé si hasta el momento de enviar esta nota de pronto el hombre habrá abordado otro vuelo, a cualquier lado, para ahorrase el pago por su bolsillo, como lo hiciera el señor Fujimori, que le dio por irse al Japón, tierra de sus ancestros, y de allí – donde no existía tratado de extradición con el Perú- envió un telegrama informando de su renuncia irrevocable, antes de que le echaran mano. Luego cometió la estupidez suprema de arrepentirse y venirse de regreso a Suramérica, para que prácticamente se muriera en una cárcel, habiendo sido un gran mandatario, pero cometiendo errores al final.
Petro no va a poder superar la falta de protagonismo y la orfandad de poder que va a padecer desde hoy (trastorno de personalidad narcisista, lo llaman). Con su lira, e intacta su vocación neroniana, sigue incendiando al país, escupiendo frases como la del tal “fraude electoral”, que sólo existe en su testa enferma, ya con metástasis en el cuerpo de su hermano siamés, Cepeda, y siguen declarando las elecciones como ilegítimas, llamando a sus áulicos indígenas, campesinos y estudiantes para organizar "guardias libertadoras" para salvar sus supuestos “logros sociales” e intentando sabotear el evento -miserabilismo extremo” en un país destruido- asustando a las delegaciones internacionales con que van a llover toneladas de explosivos sobre Cali.
Post-it. Lo pensó bien Abelardo De la Espriella al recibir el mando en Santiago de Cali y no en Popayán, donde hay fumarolas de volcanes en el cielo y en la tierra toneladas de dinamita en poder narcoterrorista. Muy a pesar y para escarnio de las mayorías petristas que viven por acá, y de las voces anónimas que escuchamos en calles, taxis y centros comerciales…