Congresistas electos: menos gritos, más café
El artículo pide a los congresistas dejar la polarización y concentrarse en las necesidades urgentes del departamento, especialmente vías, salud, seguridad y ambiente.
El artículo pide a los congresistas dejar la polarización y concentrarse en las necesidades urgentes del departamento, especialmente vías, salud, seguridad y ambiente.
Los puntos clave serán generados automáticamente por IA y revisados por la redacción de El Frente.
El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.
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Por: Rodrigo González Márquez*
El aturdimiento diario en esta época “inter electoral” (entre la primera y la segunda vuelta) lo lidera una especie de algoritmo omnipresente, ubicuo. Ya no solo las redes sociales avasallan con publicidad, videos generados por IA, entrevistas editadas a acomodo, y el típico terrorismo apocalíptico en caso de que gane una u otra candidatura (como si estuviésemos destinados al final de los tiempos cualquiera sea el resultado). En el mundo real, el tangible, el de levantarse, desayunar, ir a laborar, fingir descansos y compartir ocios, la confrontación (sin argumentos en la mayoría de casos) es el desayuno, almuerzo y cena de los colombianos. Lo preocupante es que, al parecer, esa fiebre no ha afectado aún a quienes hace poco elegimos para representarnos.
Es como si hubiésemos perdido toda cualidad distinta a la de ser “votantes”. En las reuniones acostumbradas entre amigos o familia ya no se cuenta la anécdota eterna del abuelo, o de lo mucho que ha subido el mercado, ni siquiera del prójimo, esa prohibición bíblica que tanto fascina alrededor de un buen café. A tal punto de cooptación dialéctica se ha llegado que, el mundial de fútbol aún lo vemos lejano; el afán por llenar el “Panini” está en pausa.
Hasta este punto es aceptable, es comprensible la fiebre que invade. Lo tedioso y contaminante está en el contenido. El control de las emociones no es algo que caracterice al ser humano promedio. No se nace con ese talento. Es necesario, en la mayoría de casos, entrenar alrededor de ello, para no hacer trámite inmediato entre la emoción y la acción. Ante esta desventaja humana, los gritos, insultos, discursos de odio, estigmatización, y actos violentos terminan siendo los protagonistas de los espacios.
Sigue siendo comprensible (aunque no justificable) este tipo de comportamientos en la ciudadanía del común. Aquella que no puede dedicarse a leer y traducir programas de gobierno porque el afán de producir y cuidar de los suyos está de primero en la lista. No hay tiempo ni ganas para eso. Pero si es curioso que las personas elegidas para que nos representen, para que lleven a cuestas nuestros intereses, nuestras demandas, nuestro grito de indignación por el abandono estatal, estén en las mismas. ¿Cuántos congresistas santandereanos han convocado a los candidatos para exigir compromisos concretos sobre vías, seguridad, salud o el futuro energético y ambiental del departamento? “Periodicazo” diría uno de los ex contendientes. Antes que casarse ideológicamente, que unirse a la fiebre de improperios, necesitamos que tomen lista en mano de las necesidades del departamento. Son ustedes, señores congresistas, los llamados (constitucionalmente, además) a impulsar legislación y control político en la búsqueda de un mejor país.
La solemnidad de su encargo no debería ser el número de caracteres gastados en difamar una campaña, o en endiosar a la otra. Es esta la oportunidad de invitar un café a cada candidato y mostrar en una diapositiva, cartelera o papelógrafo si se quiere, el listado de necesidades urgentes del departamento: Vías como la Ruta 45 A (que además está en el plan bicentenario desde 2019 y aún no vemos la luz), Bucaramanga – Cúcuta, Curos – Málaga. La lista es larga; la seguridad tanto urbana como en zonas rurales con el asedio que ha venido incrementándose por parte de Grupos Armados Ilegales; el afamado desastre en el sistema de salud; la incertidumbre en el devenir de la industria de extracción de la mano del cuidado de nuestros ecosistemas.
La expectativa entonces, señoras y señores congresistas del departamento, no es su próximo tweet o video entre gritos y alabanzas, sino al llamado que hagan por la atención al departamento. Quedamos atentos al lugar, fecha y hora.
*Docente y Consultor en manejo de conflictos
X: @rodrygonzalezma