Donald Trump y Xi Jinping compartieron exclusivo banquete en Beijing
Resumen
Trump y Xi Jinping coincidieron en Beijing en un banquete oficial donde destacaron mensajes de cooperación estratégica entre Estados Unidos y China.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)El presidente de Donald Trump y su homólogo chino Xi Jinping encabezaron un exclusivo banquete de Estado en Beijing durante la cumbre bilateral entre ambas potencias, en una velada marcada por la diplomacia, un sofisticado menú de inspiración china y mensajes públicos de cooperación estratégica.
La cena oficial se realizó en el Gran Salón del Pueblo y reunió a altos funcionarios estadounidenses y empresarios como Elon Musk y Tim Cook.
El menú preparado para la ocasión incluyó sopa de tomate con langosta, costillas de res crujientes, pato laqueado a la pekinesa, verduras de temporada, salmón en salsa de mostaza y bollos fritos de cerdo. Como postre, los invitados degustaron pastelitos con forma de concha, tiramisú y frutas con helado.
Durante el encuentro, Trump calificó la relación entre Estados Unidos y China como “una de las más trascendentes en la historia mundial” y se refirió a Xi Jinping como “amigo”, en un tono que llamó la atención por su carácter moderado y altamente protocolario.
Por su parte, Xi aseguró que ambos países deben actuar como “socios y no rivales” y sostuvo que el proyecto de “gran rejuvenecimiento” chino puede coexistir con el lema político impulsado por Trump, “Make America Great Again”.
Además, el mandatario estadounidense extendió una invitación formal a Xi Jinping y a su esposa, Peng Liyuan, para realizar una visita de Estado a la Casa Blanca el próximo 24 de septiembre.
La reunión también dejó definiciones sobre asuntos geopolíticos clave. Según un comunicado de la Casa Blanca, ambos líderes coincidieron en que Irán no debe desarrollar armas nucleares y defendieron la necesidad de mantener abierto el estrecho de Ormuz para garantizar el flujo internacional de petróleo y gas.
China también expresó interés en aumentar la compra de crudo estadounidense como parte de su estrategia para reducir la dependencia energética del Golfo Pérsico.