El autocuidado podría generar un 50 % más de beneficios económicos y sociales hacia 2040
El autocuidado y la vacunación son claves para prevenir enfermedades, proteger a cuidadores y mejorar la salud individual y comunitaria.
El autocuidado y la vacunación son claves para prevenir enfermedades, proteger a cuidadores y mejorar la salud individual y comunitaria.
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Con motivo del Día Internacional del Autocuidado, que se conmemora cada 24 de julio, especialistas en salud hicieron un llamado a fortalecer los hábitos de prevención y bienestar como una estrategia para mejorar la calidad de vida de las personas y contribuir a la sostenibilidad de los sistemas de salud.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el autocuidado es la capacidad de las personas, las familias y las comunidades para promover su salud, prevenir enfermedades y afrontar diferentes condiciones de salud. Además, un estudio de la Federación Global de Autocuidado señala que estas prácticas podrían generar hasta un 50 % más de beneficios económicos y sociales para el año 2040, al reducir la carga sobre los sistemas sanitarios y favorecer una atención más eficiente.
Los expertos destacan que el autocuidado permite a las personas tomar decisiones informadas sobre su bienestar mediante estrategias preventivas, el manejo oportuno de afecciones comunes y la adopción de estilos de vida saludables, lo que repercute positivamente en la salud de toda la comunidad.
El cuidado también debe incluir a los cuidadores
En el marco de esta conmemoración, la doctora Ana María Ayala, médica geriatra e investigadora en envejecimiento del Sealy Center on Aging de la University of Texas Medical, resaltó la importancia de proteger la salud de quienes cuidan a las personas mayores.
"La salud del cuidador y la del paciente están conectadas. Muchas veces se prioriza el bienestar del adulto mayor, pero se olvida que quien lo cuida también necesita proteger su salud", explicó la especialista.
Según la médica, las largas jornadas de cuidado, el estrés, el poco descanso y la tendencia a posponer la atención médica pueden debilitar el sistema inmunológico de los cuidadores, aumentando su vulnerabilidad frente a enfermedades respiratorias e infecciones.
Entre las afecciones que representan un mayor riesgo se encuentran la influenza, el virus sincitial respiratorio, el COVID-19 y las enfermedades causadas por el neumococo, especialmente por el contacto cercano y permanente que los cuidadores mantienen con personas de mayor vulnerabilidad.
La vacunación, una herramienta de prevención durante toda la vida
La especialista recordó que la inmunización constituye una de las principales estrategias de autocuidado y una de las intervenciones de salud pública más efectivas para prevenir enfermedades infecciosas.
"La vacunación no termina en la infancia. A lo largo de toda la vida es necesario recibir refuerzos e inmunizaciones de acuerdo con la edad y las condiciones de salud. Para un cuidador, vacunarse también significa proteger a la persona que cuida", afirmó Ayala.
Asimismo, reiteró que mantenerse saludable permite brindar una mejor atención a quienes dependen del cuidado diario y reduce el riesgo de transmitir enfermedades.
Los siete pilares del autocuidado
La Federación Global de Autocuidado plantea siete acciones fundamentales para fortalecer el bienestar y prevenir enfermedades:
- Mejorar la alfabetización en salud.
- Promover el bienestar mental.
- Realizar actividad física de manera regular.
- Mantener una alimentación saludable.
- Evitar conductas de riesgo.
- Adoptar hábitos adecuados de higiene.
- Hacer un uso responsable de los productos y servicios de salud.
Los especialistas concluyeron que el autocuidado debe entenderse como una responsabilidad permanente y no como una práctica ocasional. Mantener hábitos saludables, asistir a controles médicos y cumplir con los esquemas de vacunación no solo protege la salud individual, sino también la de las personas más vulnerables del entorno familiar y comunitario.