Envían a prisión a mujer que drogaba hombres para robarlos en zonas nocturnas de Bucaramanga
Una mujer fue enviada a prisión en Bucaramanga por presuntamente drogar y robar a hombres en zonas nocturnas, con pérdidas millonarias y otro caso bajo investigación.
Una mujer fue enviada a prisión en Bucaramanga por presuntamente drogar y robar a hombres en zonas nocturnas, con pérdidas millonarias y otro caso bajo investigación.
Los puntos clave serán generados automáticamente por IA y revisados por la redacción de El Frente.
El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.
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Audrey Karina Calcetero Bravo fue enviada a prisión por decisión de un juez de control de garantías, luego de que la Fiscalía la señalara como presunta responsable de drogar y despojar de sus pertenencias a hombres en sectores nocturnos de Bucaramanga.
El primer caso se remonta al 3 de noviembre de 2024, en La Riviera. Según la investigación, Calcetero habría contactado a un hombre de 28 años para consumir bebidas alcohólicas en un establecimiento comercial. En medio del encuentro, presuntamente le suministró una sustancia para dejarlo en estado de indefensión.
La víctima habría salido del lugar desorientada y, posteriormente, fue abordada en la vía pública por la mujer y un hombre que aún no ha sido identificado. Entre ambos, según la Fiscalía, le habrían hurtado pertenencias valoradas en más de $21 millones.
Pero el golpe no habría terminado allí. Con los documentos de identidad de la víctima, presuntamente tramitaron un crédito bancario por $44 millones.
El segundo episodio ocurrió el 1 de febrero de 2026, en Cuadra Play, en Cabecera del Llano. Allí, un comerciante de oro de 31 años terminó convulsionando e intubado, mientras investigaban el supuesto suministro de sustancias y el robo de joyas de oro italiano valoradas en cerca de $100 millones.
Calcetero, quien tenía una medida de detención domiciliaria vigente en Villavicencio por hurto, fue capturada en flagrancia. Además, las autoridades investigan una posible falsedad personal.
La procesada no aceptó los cargos. Sin embargo, el juez ordenó su reclusión en un centro carcelario mientras avanza el proceso judicial.