Familia del Meta viajó hasta Santander para reencontrarse con un ser querido desaparecido desde la Operación Berlín en el 2000
Tras 28 años de búsqueda, una familia del Meta logró identificar y despedir a ‘Héctor’, reclutado por las Farc-EP y fallecido en la Operación Berlín.
Tras 28 años de búsqueda, una familia del Meta logró identificar y despedir a ‘Héctor’, reclutado por las Farc-EP y fallecido en la Operación Berlín.
Los puntos clave serán generados automáticamente por IA y revisados por la redacción de El Frente.
El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.
··········
········
Tras 28 años de búsqueda, una familia pudo despedir dignamente a su hijo reclutado por las Farc-EP y muerto en la ‘Operación Berlín’. ‘Héctor’ fue reclutado en 1998 por el Frente 40 de las Farc-EP en Meta cuando tenía 17 años. Tras años de búsqueda, su cuerpo fue entregado a su familia para que pudiera darle digna sepultura. El cuerpo de ‘Héctor’ fue recuperado por la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) en el Cementerio Central de Bucaramanga, donde había sido inhumado como persona no identificada junto a otras víctimas de la ‘Operación Berlín’.
Tras 28 años de búsqueda, una familia pudo darle digna sepultura a su hijo, reclutado por las Farc-EP cuando tenía 17 años. ‘Héctor’, como fue llamado para proteger su identidad, murió durante la denominada ‘Operación Berlín’, desarrollada en zona rural de El Playón (Santander), y había sido inhumado como persona no identificada en el Cementerio Central de Bucaramanga.
El hallazgo e identificación de ‘Héctor’ se dio en el marco del trabajo articulado entre la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) y el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (INMLCF). Estas entidades, con el acompañamiento de la JEP y la Unidad para las Víctimas (UARIV), adelantaron el 6 de mayo de 2026 la entrega digna en el municipio de Mesetas, Meta.
El cuerpo de ‘Héctor’ fue recuperado en 2024 de una bóveda individual del cementerio Central de Bucaramanga. En este camposanto, la UBPD ha recuperado otros 60 cuerpos de posibles víctimas de esta operación militar, desarrollada entre finales de 2000 e inicios de 2001. Las labores forenses y la investigación permitieron establecer que murió durante un combate.
Hoy, la familia de ‘Héctor’ sabe que murió el 27 de noviembre de 2000, dos años después de haber sido reclutado por el Frente 40 de las Farc-EP, el 30 de abril de 1998 en la vereda Alto Cafre, del municipio de Mesetas (Meta). Durante años sus seres queridos intentaron dar con su paradero.
La familia de ´Héctor´ nunca dejó de buscarlo, gracias a ello sus preguntas encontraron las respuestas para aliviar un duelo pospuesto por la violencia. Durante el acto de dignificación de ´Héctor´, sus familiares plasmaron las huellas de sus manos sobre un lienzo en el cual se encontraba la imagen de su ser querido. En cada huella, uno a uno se despidió de su familiar desaparecido. “Te amo hijo y siempre estarás en mi corazón” y “Tus huellas estarán en mi corazón”, fueron tan solo unas de las frases con las que honraron la memoria de ´Héctor´.
El padre de ‘Héctor’, quien trabaja como jornalero, entró al cementerio de Mesetas con el cofre en brazos, tal y como lo cargaba cuando era niño. “Hijo, te llevo en el corazón hoy y todos los días”, expresó su madre durante la ceremonia. Durante este proceso, la familia recibió acompañamiento psicosocial, orientación jurídica y explicaciones técnico-científicas sobre la identificación forense por parte de las instituciones acompañantes.
Durante años, una de sus hermanas acudió a distintas instituciones del Estado en busca de respuestas. En diciembre de 2021 llegó a la JEP, donde fue escuchada y acreditada como víctima en el Caso 07 dentro de la investigación sobre reclutamiento y utilización de niñas y niños en el conflicto armado, liderada por la magistrada Lily Rueda Guzmán.
Como parte de la ceremonia, la JEP entregó a la familia una planta de bambú, símbolo de fortaleza, resiliencia y perseverancia de las familias buscadoras. El gesto reconoció la dignidad de quienes han sostenido durante años la búsqueda de sus seres queridos y el fin de la incertidumbre causada por la desaparición.
La historia de ‘Héctor’ hace parte de la ´Operación Berlín´, hecho ilustrativo del Caso 07 que evidencia de forma más completa el reclutamiento de niños y niñas a manos de las Farc-EP, así como la gravedad de las violencias asociadas a la vida intrafilas y aquellas que también fueron cometidas por la fuerza pública.
La Sala de Reconocimiento de Verdad documentó que al menos 201 menores de edad reclutados en departamentos como Meta, Guaviare y Caquetá fueron incorporados a una larga marcha armada hacia el Magdalena Medio. A partir de los relatos de víctimas sobrevivientes, la sala reconstruyó lo ocurrido entre el 19 de noviembre de 2000 y el 5 de enero de 2001.
La investigación adelantada por la JEP documentó que decenas de niñas y niños murieron, desaparecieron o fueron enterrados sin identificar durante esos hechos, mientras sus familias emprendían largas búsquedas para dar con su paradero.
Las víctimas sobrevivientes relataron ante la JEP haber sufrido tratos crueles, torturas, homicidios, violencias basadas en género y múltiples afectaciones físicas y psicológicas desde el momento de su reclutamiento y durante su permanencia en campamentos, entrenamientos y desplazamientos armados hacia el Magdalena Medio. Estos hechos condujeron a la imputación de crímenes de guerra a máximos responsables.
La JEP imputó como máximos responsables a seis integrantes del último Secretariado de las Farc-EP por el reclutamiento y utilización de niñas y niños en el conflicto armado. Más recientemente, la Sala de Reconocimiento de Verdad llamó a reconocer responsabilidad a otros 20 exintegrantes de esa organización armada por su liderazgo regional y participación determinante en estos crímenes, incluyendo 4 comparecientes que hicieron parte del antiguo Bloque Oriental.
La investigación del Caso 07 determinó que el Bloque Oriental concentró el 48% de los niñas y niños reclutados y utilizados por las Farc-EP entre 1971 y 2016. Asimismo, se estableció que los Bloques Sur, Noroccidental y Occidental concentraron los departamentos con mayor número de hechos relacionados con este crimen durante los años más intensos del conflicto.