Frenan millonario robo de hidrocarburos en Santander
Resumen
El Ejército neutralizó dos válvulas ilegales en el Magdalena Medio santandereano usadas para robar hidrocarburos y financiar estructuras criminales, evitando además un posible daño ambiental.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
Un nuevo golpe contra las economías ilícitas se registró en el Magdalena Medio santandereano. Tropas del Ejército Nacional lograron ubicar y neutralizar dos válvulas ilegales utilizadas para el hurto de hidrocarburos, una actividad que estaría generando ganancias cercanas a los 800 millones de pesos mensuales para estructuras criminales.
La operación se desarrolló gracias al uso del Centro Integrado de Monitoreo, Vigilancia y Reacción Inmediata (CIMVRI), una herramienta tecnológica que permitió detectar en tiempo real las intervenciones clandestinas sobre la infraestructura petrolera. Las acciones militares se llevaron a cabo en la vereda Comuneros, en jurisdicción de Puerto Wilches, y en la vereda Vizcaína, en Simacota.
De acuerdo con información oficial, cada una de estas válvulas ilegales representaba pérdidas estimadas en 400 millones de pesos mensuales, recursos que, al parecer, financiaban actividades de grupos armados organizados en la región.
Tras la ubicación de los puntos ilícitos, se activaron protocolos de seguridad en coordinación con personal especializado de CENIT, con el fin de restablecer la infraestructura afectada y evitar emergencias ambientales. La intervención oportuna permitió prevenir derrames de combustible y posibles afectaciones a fuentes hídricas, así como a la fauna y flora del sector.
Este resultado se suma a las operaciones que buscan debilitar las finanzas de las organizaciones ilegales que operan en el Magdalena Medio, una zona históricamente impactada por el robo de hidrocarburos y otras economías criminales.
Las autoridades reiteraron que continuarán fortaleciendo las capacidades tecnológicas y operativas para contrarrestar este tipo de delitos, que no solo afectan la economía del país, sino que también representan un alto riesgo para las comunidades y el medio ambiente.