Golpe millonario al robo de hidrocarburos en Santander: Ejército destruyó 20 válvulas ilegales
El Ejército destruyó 20 válvulas ilegales usadas para robar hidrocarburos en Santander y afectó las finanzas de estructuras criminales.
El Ejército destruyó 20 válvulas ilegales usadas para robar hidrocarburos en Santander y afectó las finanzas de estructuras criminales.
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El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.
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El robo de hidrocarburos volvió a recibir un duro golpe en Santander. En diferentes operaciones militares adelantadas en varios municipios del departamento, tropas de la Quinta Brigada del Ejército Nacional localizaron y neutralizaron 20 válvulas ilícitas utilizadas para extraer combustible de manera clandestina de los sistemas de transporte de hidrocarburos.
La ofensiva, desarrollada en el marco del Plan de Campaña Ayacucho Plus, permitió afectar las economías ilegales de estructuras criminales que se lucran con el llamado ‘huachicoleo’, además de proteger infraestructura estratégica de la Nación y reducir el riesgo de contaminación ambiental.
Uno de los resultados más importantes se registró en la vereda Cachimbero, predio Los Robles, de Cimitarra, donde fueron ubicadas y neutralizadas cuatro válvulas instaladas sobre el Poliducto Sebastopol-Salgar, de 12 pulgadas. Según el Ejército, estas conexiones clandestinas permitían extraer cerca de 1.500 barriles de hidrocarburo por semana.
En Simacota, las tropas localizaron otras siete válvulas que facilitaban el hurto de aproximadamente 700 barriles de combustible, equivalentes a unos 29.400 galones. La afectación a las rentas ilegales fue calculada en más de $353 millones mensuales.
El operativo también llegó hasta Sabana de Torres, donde fueron neutralizadas ocho conexiones ilícitas. Con esta acción se evitó el hurto de unos 1.600 barriles, equivalentes a 67.200 galones, generando una afectación económica cercana a los $605 millones para las estructuras dedicadas a esta actividad durante un periodo estimado de dos meses.
Finalmente, en la vereda La Cascajera, distrito de Barrancabermeja, fue destruida otra válvula instalada sobre el Poliducto Galán-Pozos Colorados, utilizada para extraer ilegalmente diésel. Allí se evitó el hurto de aproximadamente 300 barriles, equivalentes a 12.600 galones, con pérdidas estimadas para las organizaciones ilegales superiores a $113 millones.
De acuerdo con la institución militar, las operaciones no solo representan un golpe financiero contra las redes dedicadas al robo de combustible, sino que también contribuyen a proteger la infraestructura energética, prevenir posibles emergencias y reducir impactos ambientales derivados de estas conexiones clandestinas.
El Ejército Nacional anunció que continuará desarrollando operaciones contra este delito e invitó a la ciudadanía a reportar información que permita anticipar nuevas acciones criminales a través de la línea 107.