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Hay que recomponer las vías del área metropolitana de Bucaramanga

El artículo advierte sobre la congestión vial y el deterioro de las vías en Bucaramanga y su área metropolitana, que aumentan los accidentes y agravan el riesgo para miles de habitantes.

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Mas de cuatrocientos mil (400.000) vehículos automotores y seiscientas mil (600.000) motocicletas se disputan diariamente las calles y avenidas de la capital de Santander, que son invadidas por camiones y tractomulas en una competencia criminal sobre el espacio público. No existe compasión para las personas que — a falta de vehículos – tienen que exponer sus vidas en la capital del departamento. Mas de cien mil (100.000) personas residen en los barrios de tugurios de Morrorrico y de la zona norte de Bucaramanga hacia el sector del Café Madrid, en medio de antiguas vías, que deben ser ampliadas y demarcadas para prevenir tragedias.

Aquí no más, junto a las avenidas que atraviesan la ciudad de sur a norte, y de oriente a occidente, proliferan las ventas callejeras, los talleres de mecánica, los millares de motocicletas que violan las normas del tránsito, mientras en las vías de acceso a las zonas de tugurios, en el barrio Morrorrico y en la Estación Café Madrid, prevalece la asechanza de tractomulas y doble-trouques, sobrepasando los espacios asignados a la ciudadanía.   

En la reciente maratón que hubo de realizarse en Bucaramanga el último domingo, la capital de Santander estuvo bloqueada durante varias horas. Y aunque se trataba de un evento deportivo y caritativo, en reconocimiento a las entidades que prestan los servicios de salud de nuestros habitantes, era muy difícil el movimiento de vehículos, tratando de atravesar los barrios por donde se movilizan los vehículos automotores de todo orden, que deben desplazarse hacia los cuatro puntos cardinales, en medio de la tragedia para llegar a tiempo a cada una de las regiones de Colombia.

Malditos aquellos políticos ignorantes que, -- desde las trincheras de los concejos municipales de Bucaramanga, Floridablanca, Piedecuesta, Girón, Los Santos, Lebrija y Tona con sus respectivos corregimientos --, se niegan a respaldar las inversiones que requieren las zonas neurálgicas de la capital santandereana. En estas vías de comunicación se registran diariamente veinte (20) accidentes de tránsito, que deben ser atendidos en el Hospital Universitario de Santander. 

En medio de las tragedias que generan cada día los accidentes de tránsito, hay que sumarles la caridad cristiana para los migrantes venezolanos, que tienen prelación en las salas de cirugía de los centros asistenciales, porque así lo determinan los protocolos internacionales.

Cuando despierte la clase dirigente de la zona metropolitano de Bucaramanga con sus respectivos municipios, veremos las consecuencias de la sobrecarga de pacientes que ocupan las salas de cirugía. Y entonces se verá la dimensión del conflicto social que padece la capital de Santander, donde se maneja la salud de dos millones y medio de habitantes.