IVAN Márquez tiene las siete vidas del gato
Resumen
Iván Márquez, exjefe de las Farc, lleva una vida precaria en Venezuela, lidiando con problemas de salud y eludido por la justicia. A pesar de atentados y heridas, sigue siendo un enigma en Venezuela, mientras su grupo guerrillero se ha quedado sin liderazgo claro.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
“Está sordo, perdió uno de los ojos y la movilidad en su brazo derecho. Como si fuera poco, ha tenido que ser sometido a varias cirugías en la cabeza, cuyo resultado y consecuencias son desconocidas”.
Quienes conocen de cerca a Luciano Marín, alias ‘Iván Márquez’, el comandante de las Farc que burló el proceso de paz de Juan Manuel Santos, el de Gustavo Petro y que regresó a las armas, en las llanuras del Río Orinoco, que divide a Colombia y Venezuela, coinciden en que tiene las siete vidas del gato. Y que, aun cuando ha enfrentado emboscadas, atentados y disparos, siempre ha salido bien librado. En esta oportunidad parece que su suerte es la misma. Màrquez vivía en Venezuela y estaba protegido por el régimen de Nicolás Maduro. Específicamente, fue encontrado, según los informantes, en Petare, Caracas. Es considerado el barrio marginal más grande del vecino país, incluso de Suramérica. Allí, en medio de estos predios humildes, de casas pintadas de colores, fue encontrada la guarida de Márquez, quien mantiene un bajo perfil y casi nunca sale de su vivienda porque no tiene las condiciones de salud para hacerlo.
Iván Márquez está abandonado, enfrentando las consecuencias de una guerra que pudo evitar y que hoy lo tiene sin poder, viviendo en una casa humilde y alejado de las armas en la república de Venezuela. A la otra facción guerrillera que, se suponía, es de Márquez no se le conoce hoy una cabeza principal. Por eso, la Dirección Nacional de Investigaciones habría desactivado la línea de investigación sobre Márquez y prefirió dedicarse a rastrear a Gustavo Aníbal Giraldo, conocido como Pablito, el hombre de guerra del ELN, también residente en Caracas.
Además, tras lo ocurrido en Venezuela y la crisis cubana, la isla difícilmente estaría dispuesta a recibir a un jefe guerrillero por el que Estados Unidos ofrece hasta 10 millones de dólares de recompensa. El jefe negociador del Gobierno con la Coordinadora del Pacífico, Armando Novoa, fue más conciso: “No tengo ninguna información sobre el personaje desde octubre de 2024”.
Si Márquez está vivo, se esconde hasta de su propia sombra. Tiene enemigos por todos lados, entre ellos la Justicia colombiana, que sumó a su rosario de condenas una por 37 años de cárcel a raíz del asesinato de cuatro militares en Turbo, Antioquia, el 2 de julio de 1997.