‘Justicia Especial para la Paz’ es otra VERGÜENZA Nacional
El artículo critica la JEP como un modelo de impunidad, burocracia costosa y sesgo contra militares y policías.
El artículo critica la JEP como un modelo de impunidad, burocracia costosa y sesgo contra militares y policías.
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El rimbombante nombre de la denominada ‘Justicia Especial para la Paz’ fue creado por el expresidente de Colombia Juan Manuel Santos Calderón, con una nómina de magistrados que solamente han adelantado unos pocos procesos penales, persiguiendo a militares y policías, a iniciativa de las guerrillas de las FARC, que debían indemnizar a sus víctimas. Miles de personas campesinas perseguidas por los frentes guerrilleros de las FARC fueron sacrificadas en diferentes regiones del país, en la vorágine de una guerra monstruosa y absurda, donde los actores armados tuvieron el privilegio de mantener cinco (5) curules en el Senado de la Republica y otras cinco (5) en la Cámara de Representantes.
El expresidente Andrés Pastrana Arango había visitado de manera oficial la Regiòn de El Caguán para reunirse con Manuel Marulanda Vèlez, alias ‘Tiro Fijo’, comandante general de las FARC, que se encontraba refugiado en el municipio de Mesetas, desde donde adelantaron unos diálogos de paz, relativamente exitosos. Altas personalidades de la vida nacional, como el exministro Álvaro Leyva Durán y el exsenador santandereano Horacio Serpa Uribe, fueron testigos de la buena intención del pueblo colombiano.
En El Caguán montaron una campaña para recibir a personalidades del mundo, que querían participar en las negociaciones de paz de Colombia. Los desmovilizados de las guerrillas de las FARC entregaron las armas y recibieron durante cinco años una asignación económica del Estado Colombiano. Muchos de ellos volvieron a las armas, como alias ‘Iván Márquez’, que mas tarde hubo de crear la ‘Nueva Marquetalia’, con asiento en las regiones del Caquetá y Guainía.
El ex presidente de Colombia Juan Manuel Santos Calderón obtuvo el reconocimiento internacional y consiguió el ‘Premio Nobel de la Paz’, que debe estar en los anaqueles de su residencia familiar. El proceso de paz fue impuesto a la brava por quienes consideraban que era necesario incluir en el proceso a las otras guerrillas del autodenominado ‘Ejército de Liberación Nacional’, cuyos integrantes abandonaron las causas sociales para vincularse al narcotráfico, a la extorsión y al secuestro, como fuentes de financiación del movimiento armado.
A la sombra del proceso de paz con las guerrillas de las FARC, se crearon zonas agrarias para los desmovilizados y se reactivó una especie de ‘reforma agraria’ en varios municipios de Colombia. Aliad ‘Pablo Catatumbo’ y ‘Timochenko’ fueron senadores de la República, lo mismo que la compañera sentimental de Manuel Marulanda Vélez, (Alias Tiro Fijo). Crearon el esperpento jurídico de la ‘Justicia Especial para la Paz’, donde se acomodaron unos abogados comunistas, a títulos de ‘Magistrados’ que ahora se ganan 57 millones y medio de pesos mensuales.
No se consiguió la paz de Colombia, porque las nuevas guerrillas del Movimiento Diecinueve de Abril (M-19), de cuyas canteras fue presidente de la República el ‘señor’ Gustavo Petro Urrego, creó el denominado ‘Pacto Histórico’, donde se acomodaron unos parlamentarios que fueron derrotados en las pasadas elecciones presidenciales, donde el nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella Otero, hubo de ganarles la competencia electoral. La denominada ‘Justicia Especial para la Paz’ creó un ‘nido de burócratas’ con sueldos millonarios, que son una vergüenza para Colombia y seguramente para el mundo.