Suscribirse Iniciar sesión
Portada / La oposición política en China se paga con tortura sicológica en siquiátricos

La oposición política en China se paga con tortura sicológica en siquiátricos

Zhang Junjie fue internado sin su consentimiento en un hospital psiquiátrico tras protestar en China, recibiendo fármacos antipsicóticos y terapia electroconvulsiva. Estos métodos son utilizados para silenciar la disidencia política, según la BBC.

Únete a nuestro canal de WhatsApp Recibe lo más importante de El Frente al instante
La oposición política en China se paga con tortura sicológica en siquiátricos
Resumen con IA

Zhang Junjie fue internado sin su consentimiento en un hospital psiquiátrico tras protestar en China, recibiendo fármacos antipsicóticos y terapia electroconvulsiva. Estos métodos son utilizados para silenciar la disidencia política, según la BBC.

Próximamente

Los puntos clave serán generados automáticamente por IA y revisados por la redacción de El Frente.

Próximamente

El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.

Generado con IA · puede contener errores, verifícalo antes de compartir.
Línea del tiempo · IA
····

··········

····

········

Generado con IA · puede contener errores, verifícalo antes de compartir.

Zhang Junjie habló con la BBC y contó en lo que se convirtió su activismo político de oposición en China.

De acuerdo con la cadena londinense de noticias, Zhang Junjie tenía 17 años cuando decidió protestar frente a su universidad contra las normas impuestas por el gobierno chino. En cuestión de días fue ingresado en un hospital psiquiátrico y tratado por esquizofrenia.

Zhang es una de las decenas de personas identificadas por la BBC que fueron hospitalizadas tras protestar o quejarse ante las autoridades de su país, y a quienes les administraron fármacos antipsicóticos y, en algunos casos, terapia electroconvulsiva (TEC), sin su consentimiento.

Durante décadas ha habido informes de que la hospitalización se utilizaba en China como una forma de detener a ciudadanos disidentes sin involucrar a los tribunales.