Legado de Claus Roxin en derecho penal
Resumen
El legado de Claus Roxin ha transformado el derecho penal moderno. Su teoría de imputación objetiva y autoría mediata han impactado sistemas jurídicos, incluyendo el colombiano. Su influencia ha consolidado un enfoque garantista y respetuoso hacia un derecho penal más justo.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
Por: Juanita Tovar
La columna de esta semana es un homenaje al maestro de maestros en el derecho penal moderno; se trata de Claus Roxin, quien falleció el pasado 18 de febrero en Alemania a sus 93 años. Su obra, reconocida con más de veinte doctorados honoris causa otorgados por prestigiosas universidades de todo el mundo, es un testimonio de su impacto global. Roxin no solo se destacó como un académico excepcional, sino que transformó la manera en que se concibe la imputación de la responsabilidad penal, sentando bases que han influido en múltiples sistemas jurídicos, incluido el colombiano.
El derecho penal, como una de las áreas más sensibles del ordenamiento jurídico, exige un equilibrio entre la persecución del delito y la protección de los derechos fundamentales. En este sentido, el pensamiento garantista de Roxin ha sido fundamental en la evolución de los sistemas penales, especialmente en la transición de modelos inquisitivos a modelos acusatorios. Su teoría de la imputación objetiva, su enfoque funcionalista del delito y su modelo de autoría mediata han servido como cimientos para la construcción de códigos penales más justos y alineados con los principios del Estado de derecho.
En Colombia, el Código Penal, establecido mediante la Ley 599 de 2000, incorpora principios que encuentran su origen en las ideas de Roxin. Aunque la tradición penal colombiana se ha nutrido de diversas fuentes, la influencia de la dogmática alemana, y en particular del pensamiento de Roxin, ha sido decisiva en la consolidación de un sistema más garantista. Uno de sus aportes más significativos es la teoría de la imputación objetiva, que ha permitido delimitar con mayor precisión la responsabilidad penal, evitando interpretaciones arbitrarias y fortaleciendo la seguridad jurídica.
Otro de los aportes más relevantes de Roxin, especialmente en Colombia, es su teoría de la autoría mediata a través de aparatos organizados de poder. Esta teoría explica cómo ciertos individuos pueden ser considerados autores de delitos sin haberlos ejecutado materialmente, cuando controlan estructuras organizadas que actúan bajo su dirección. Este enfoque ha sido crucial en el procesamiento de altos mandos en casos de criminalidad organizada, crímenes de Estado y estructuras delictivas jerárquicas. En Colombia, su aplicación ha sido fundamental para combatir la impunidad en crímenes de lesa humanidad y casos de macro criminalidad.
Más allá de Colombia, el pensamiento de Roxin ha dejado una huella profunda en la configuración de los sistemas penales en América Latina, Europa y otras regiones del mundo. Su visión del derecho penal como un instrumento de protección de bienes jurídicos ha servido como contrapeso frente a tendencias punitivistas que buscan expandir la represión penal sin límites. Países como España, Argentina y México han adoptado muchos de sus postulados, consolidando modelos de derecho penal basados en garantías procesales y en la racionalización del poder punitivo del Estado.
El legado de Claus Roxin sigue siendo un referente para el derecho penal moderno. Su influencia en Colombia, plasmada en el Código Penal de 2000 y en la transición al sistema acusatorio, demuestra la vigencia de sus ideas en la construcción de un derecho penal garantista, racional y respetuoso de los principios fundamentales. En un contexto donde resurgen tendencias punitivistas, reivindicar el pensamiento de Roxin es reafirmar la importancia de un derecho penal que no se convierta en un instrumento de opresión, sino en una herramienta de justicia.