Metrolínea actualiza las tarifas del SITME
Resumen
Desde el 6 de enero de 2026, el SITME implementó nuevas tarifas para las rutas del sistema, con troncales y cortas a $3,000 y largas a $3,600. La medida, aunque necesaria para la sostenibilidad del sistema, enfrenta críticas por problemas operativos y financieros.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)El Sistema Integrado de Transporte Masivo de Bucaramanga (SITME) informó a sus usuarios y a la ciudadanía en general que desde el 6 de enero de 2026 entraron en vigencia las nuevas tarifas del servicio, definidas de acuerdo con la clasificación y cobertura de cada ruta.
La actualización tarifaria fue aprobada por la Junta Metropolitana del Área Metropolitana de Bucaramanga, en su calidad de Autoridad de Transporte, y responde al compromiso institucional de garantizar la sostenibilidad del sistema, mantener la operación, fortalecer la cobertura y continuar mejorando la calidad del servicio que reciben diariamente miles de usuarios.
Tarifas del SITME para 2026
Las tarifas quedaron establecidas de la siguiente manera:
- Rutas troncales: $3.000
Aplica para rutas identificadas como PTN, PTU y PTD. - Rutas cortas: $3.000
Incluye rutas como P1, P2, P3, P10 y P14. - Rutas largas: $3.600
Corresponde a rutas como P8, P16N, P16S y RD27.
Pese al ajuste tarifario y a los llamados institucionales para fortalecer el sistema, el SITME continúa enfrentando fuertes críticas por parte de la ciudadanía. Usuarios y expertos en movilidad coinciden en que muchos de los buses circulan vacíos por la ciudad, en gran medida por la falta de estaciones de servicio plenamente operativas, lo que dificulta el acceso y la integración del sistema con las dinámicas reales de desplazamiento.
A esto se suma la crisis financiera que atraviesa Metrolínea, un tema ampliamente conocido en la región y que ha llevado a cuestionar la viabilidad del modelo actual. Para amplios sectores de la población, el sistema no ha logrado cumplir su objetivo principal de solucionar de manera integral los problemas viales y de transporte del área metropolitana, dejando por fuera a miles de ciudadanos que continúan dependiendo de otros medios para movilizarse.
La actualización de tarifas reabre el debate sobre la necesidad de una transformación estructural del sistema, que priorice la cobertura real, la eficiencia operativa y la confianza de los usuarios, más allá de los ajustes económicos, si se quiere que el transporte masivo sea una solución efectiva y no un problema adicional para la movilidad de la región.
