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Mujer se somete a cirugía de vagina porque su ex le dijo que era “la peor que había visto”, ahora no puede tener sexo sin sufrir

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Resumen

Vanesa Vaughn, tras sufrir comentarios hirientes sobre su cuerpo y una infidelidad, decidió someterse a una labioplastia en 2020. El médico recortó más piel de lo acordado, causando dolor y complicaciones postoperatorias. Vaughn demandó al cirujano y logró un acuerdo de seis cifras.

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Vanesa Vaughn, de Melbourne, Australia, que ahora tiene 47 años, dijo que cuando estaba en sus veintes, uno de sus exnovios le dijo que su vagina era “la peor que había visto en su vida”, informó Kennedy News.

Los comentarios de su ex la hicieron sentir cohibida y comenzó a compararse con estrellas porno cuyas vaginas estaban más “pulcramente metidas”.

Una sensación recurrente de inseguridad

Dijo que los comentarios de su expareja, combinados con el hecho de que su excónyuge la engañara, la hacían sentir insegura.

Debido a que mi exesposo me había engañado con otras personas, instantáneamente pensé en lo que ese novio me había dicho cuando tenía 20 años y pensé que debía ser por eso”, dijo. “Su infidelidad me hizo pensar que debía haber algo mal en mí. Entonces comencé a investigar sobre cirugía plástica”, agregó.

En junio de 2020, Vaughn buscó una cirugía vaginal llamada labioplastia, que terminó costándole 3 mil 500 dólares.

Ella dijo que el médico tomó alrededor de una pulgada más de piel de lo que había dicho originalmente, dejándola en una “agonía” total. Dijo que sólo quería que le “recortaran” la piel, no que “la quitaran por completo”, según publicó el NY Post en un artículo.

Podía sentir muchos tirones y no sabía lo que estaba pasando. Siguió diciendo que me estaba pinzando los labios. No dejó que la piel cayera naturalmente; cortó más de lo que debía porque la estiró y la sujetó”, detalló sobre su experiencia. “Dije específicamente que sólo quería que me quitaran los bordes, nada más allá de eso. Cuando estaba usando el láser, podía oler mi piel quemándose en la habitación y podía ver el humo”, dijo.

Una experiencia horrible y dolorosa

El dolor que sintió después de la cirugía fue debilitante y la pesadilla no terminó ahí: “Apenas podía caminar, me quemaba como nunca antes lo había experimentado”, dijo. “Llegué a casa y le puse hielo desde la mañana hasta la noche porque se quemaba constantemente. Le di una semana para que se recuperara pero todavía tenía mucho dolor”, lamentó.

Dijo que alrededor de tres semanas después de la cirugía notó que su vulva, la parte exterior de la vagina que incluye el clítoris y los labios, estaba muy hinchada.

Parecía que los puntos iban a estallar”, dijo. “Había fusionado mis labios mayores en la entrada de mi vagina. No pude ver ningún labios menores. Le había quitado la carne hasta el hueso”, añadió.

Se dio cuenta de que su cirugía fue un fracaso. No sólo le quitó los labios menores, sino que también le quitó la capucha del clítoris, dejándola “extremadamente sensible”.

Además, la mujer contó que después de todo eso también sufrió infecciones urinarias cada dos meses, ya que no existía una barrera: “no había labios menores para proteger la entrada de los gérmenes”.

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Desde entonces se casó con un hombre de 26 años llamado Ajay, pero todavía sufre dolor. Mencionó que incluso insertar tampones es un trabajo difícil y doloroso para ella, al igual que mantener relaciones sexuales.

Vaughn demandó al cirujano plástico y obtuvo un acuerdo de seis cifras, pero eso no ha cambiado en absoluto el dolor que siente por el hecho de que tal vez no pueda tener un hijo.

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