Mujeres en prisión de Pedregal en Medellín claman por comida tras largas horas de espera
Resumen
Internas de la cárcel Pedregal en Medellín, Colombia, denuncian retrasos graves en la entrega de alimentos, afirmando que pasaron tres días sin comer. Más de 3.500 personas se ven afectadas en esta crisis de alimentación.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)Mujeres en prisión de Pedregal en Medellín claman por comida tras largas horas de espera
En un grito desesperado por condiciones dignas, internas de la cárcel Pedregal en Medellín han levantado su voz ante lo que describen como una grave privación de alimentos. Por casi tres días, las detenidas han estado enfrentando retrasos extremos en la entrega de comidas, incluso pasando hasta 20 horas en ayuno forzoso.
Una nota de urgencia fue transmitida a través de un audio de WhatsApp, donde las mujeres "claman por la dignidad humana", expresando su penuria y llamando a la acción de entidades gubernamentales. El mensaje de auxilio fue claro: "Tenemos hambre, tres días sin comida y cuando nos llega, nos llega en mal estado", exclaman las afectadas en un llamamiento colectivo.
Jorge Carmona, defensor de derechos de esta población, ha revelado la magnitud de la crisis, indicando que más de 3.500 personas están sufriendo este lamentable descuido tanto en las secciones masculinas como femeninas del complejo. La alimentación se vio interrumpida desde el cierre del 'rancho', lugar destinado a la preparación de alimentos, hecho confirmado por la administración municipal.
La Secretaría de Salud de Medellín, representada por Luz Bibiana Gómez, ha fundamentado el cierre del rancho en la necesidad de cumplir con un fallo judicial que exigía una revisión de las condiciones sanitarias del servicio de alimentación. Este escrutinio siguió a una alerta temprana emitida por Carmona, la cual detallaba un lapso de 30 horas sin alimento a partir de las 5:30 p.m. del 18 de marzo, tras la cual solo se les había ofrecido almuerzo y cena.
Ante esta situación, las alarmas han sido encendidas ante posibles actos de protesta que podrían surgir como un llamado desesperado por no dejarlas morir de hambre.