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¿Por qué sigue cayendo el dólar en Colombia?

La caída del dólar en Colombia se explica, en parte, por el ingreso de capital extranjero y el atractivo de las tasas locales, que aumentan la oferta de divisas.

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Por: José García Guzmán*



La respuesta podría estar en la balanza de pagos. Cada vez que el dólar cae en Colombia aparecen las mismas explicaciones: el precio internacional del petróleo, las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos, la incertidumbre política o el comportamiento de la economía mundial. Todos estos factores influyen y sería un error desconocerlos. Sin embargo, el debate suele responder la pregunta equivocada.

Más que preguntarnos por qué está bajando el dólar, quizá deberíamos preguntarnos por qué siguen entrando tantos dólares a Colombia.

La diferencia parece menor, pero cambia completamente la forma de interpretar el mercado cambiario. Después de todo, el dólar no deja de ser un precio. Y como cualquier precio en una economía de mercado, depende del equilibrio entre oferta y demanda. Si la cantidad de dólares disponibles aumenta, su precio naturalmente tiende a disminuir.

Por eso vale la pena mirar un indicador que rara vez aparece en los titulares, pero que resulta fundamental para entender este fenómeno: la balanza de pagos.

Según cifras del Banco de la República, durante el primer trimestre de 2026 Colombia recibió US$3.794 millones en inversión extranjera directa, mientras que la inversión de cartera alcanzó US$4.819 millones, de los cuales US$4.739 millones se dirigieron a títulos de deuda pública y privada colombiana. Estos recursos representan miles de millones de dólares que ingresan al país y que, para convertirse en inversiones locales, primero deben cambiarse por pesos colombianos. Ese proceso incrementa la oferta de divisas y ejerce presión a la baja sobre la tasa de cambio.

La explicación económica no es compleja. Colombia continúa ofreciendo tasas de interés superiores a las de muchas economías desarrolladas. Mientras la inflación obliga al Banco de la República a mantener una política monetaria relativamente restrictiva, los inversionistas internacionales encuentran atractivos los rendimientos de los activos financieros denominados en pesos. No se trata únicamente de confianza; también es una decisión racional de rentabilidad.

La evidencia reciente muestra un comportamiento interesante. Desde 2022, mientras la tasa de política monetaria pasó de niveles cercanos al 3 % hasta ubicarse alrededor del 12 %, el dólar retrocedió desde máximos próximos a $4.900 hasta niveles cercanos a $3.200.

Naturalmente, esta relación no implica causalidad directa. El comportamiento del dólar también depende del precio del petróleo, las expectativas sobre la economía estadounidense, la percepción de riesgo, el contexto fiscal colombiano y la evolución de los mercados internacionales.

Pero ignorar el papel de los flujos de capital sería dejar por fuera una pieza importante del rompecabezas.

Precisamente por eso varios centros de análisis, entre ellos ANIF, consideran que el comportamiento de la inflación será determinante para las próximas decisiones del Banco de la República. Si la autoridad monetaria mantiene las tasas relativamente elevadas durante más tiempo, Colombia podría seguir ofreciendo condiciones atractivas para la inversión financiera internacional.

Eso no significa que el dólar vaya a caer indefinidamente. Los mercados cambiarios son, por naturaleza, altamente sensibles. Un cambio en la política monetaria de la Reserva Federal, una reducción acelerada de tasas en Colombia, un deterioro de las cuentas fiscales o un aumento en la percepción de riesgo podrían modificar rápidamente la tendencia.

Respuesta también en la balanza de pagos

Sin embargo, mientras continúen ingresando importantes flujos de capital y el diferencial de tasas siga favoreciendo a Colombia, es razonable esperar que el peso mantenga una relativa fortaleza frente al dólar.

Más allá del nivel específico que alcance la tasa de cambio, la discusión debería comenzar por una pregunta distinta. No solamente ¿por qué baja el dólar?, sino ¿por qué siguen entrando tantos dólares a Colombia?

Porque, en buena medida, la respuesta no está únicamente en el petróleo, en Washington o en los titulares políticos. También está en la balanza de pagos, en los movimientos del capital internacional y en las decisiones de política monetaria que siguen haciendo de Colombia un destino atractivo para los inversionistas.

*Docente programa de Economía – Universidad de América