Por una herencia habría pagado 40 millones para asesinar a su hermana
El asesinato de Liz Maryan Rengifo, psicóloga de una comisaría de familia de Yumbo, volvió a generar conmoción luego de que se conocieran nuevos testimonios que señalan que su propio medio hermano habría ordenado su muerte para quedarse con una millonaria herencia familiar. De acuerdo con las declaraciones presentadas en el pódcast Más allá del silencio, el crimen habría sido
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El asesinato de Liz Maryan Rengifo, psicóloga de una comisaría de familia de Yumbo, volvió a generar conmoción luego de que se conocieran nuevos testimonios que señalan que su propio medio hermano habría ordenado su muerte para quedarse con una millonaria herencia familiar.
De acuerdo con las declaraciones presentadas en el pódcast Más allá del silencio, el crimen habría sido planeado varios meses antes y ejecutado cuando la víctima estaba a punto de asumir el control de los bienes de su padre, un arquitecto con discapacidad mental y propietario de extensos terrenos en el Valle del Cauca.
La Fiscalía mantiene acusados por el delito de homicidio agravado a Juan Carlos Rengifo Valencia, medio hermano de la víctima, y a su madre, Sandra Milena Valencia Ceballos. Sin embargo, ambos recuperaron la libertad por vencimiento de términos mientras continúa el proceso judicial.
Una disputa por un millonario patrimonio
Según la familia de Liz Maryan Rengifo, el conflicto surgió por la administración de los bienes de su padre, entre los que se encontraban cerca de 20 hectáreas urbanizables y propiedades que generaban ingresos mensuales por concepto de arrendamientos.
Blanca Nidia González, madre de la psicóloga, aseguró que su hija comenzó a investigar el manejo del patrimonio al notar que su padre, pese a su condición de salud, no recibía la atención que necesitaba.
La mujer sostuvo que Liz cuestionó la administración de los bienes, pidió cuentas sobre el dinero y denunció presuntas irregularidades ante el juzgado encargado del caso.
De acuerdo con su testimonio, la intención de su hija no era quedarse con la herencia, sino proteger el patrimonio de su padre y garantizar su bienestar.
La investigación apunta a un crimen por encargo
Uno de los testimonios más delicados del proceso es el de José Armando Toro Giraldo, presentado como testigo de la Fiscalía y antiguo colaborador de uno de los presuntos organizadores del homicidio.
Según su declaración, el plan para asesinar a Liz comenzó aproximadamente tres meses antes del crimen y buscaba impedir que la psicóloga asumiera la administración de los bienes familiares.
Toro aseguró que presenció reuniones en las que se habría acordado el asesinato y afirmó que el crimen tendría un costo de 40 millones de pesos.
“Sandra le pasó 30 millones de pesos en las manos, porque Liz valió 40 palos”, declaró el testigo, al asegurar que el dinero fue entregado parcialmente para ejecutar el homicidio.
Así ocurrió el asesinato
El crimen ocurrió el 19 de junio de 2019, cuando Liz Maryan Rengifo se desplazaba en una buseta desde Yumbo hacia Cali.
Según la reconstrucción presentada por el abogado de las víctimas, una camioneta y dos motocicletas siguieron el vehículo de transporte público durante el recorrido.
En un momento del trayecto, un hombre abordó la buseta y disparó en repetidas ocasiones contra la psicóloga, causándole la muerte.
La investigación sostiene que los responsables habrían utilizado un vehículo perteneciente a un esquema de protección de la Unidad Nacional de Protección (UNP), hecho que también hace parte del expediente judicial.
La fotografía que habría confirmado el crimen
El testigo de la Fiscalía afirmó además que, tras el ataque, uno de los escoltas involucrados subió nuevamente a la buseta para tomar una fotografía del cuerpo de la víctima.
Según su relato, esa imagen habría sido enviada por WhatsApp a una de las personas señaladas de participar en la planeación del homicidio como prueba de que el crimen se había ejecutado.
Toro también aseguró que, después del asesinato, varios de los presuntos implicados se reunieron en una discoteca del municipio de La Unión, donde, según su versión, celebraron la muerte de la psicóloga.
Los acusados están en libertad
El abogado de la familia, Genaro Restrepo Zuluaga, explicó que las capturas de los principales implicados se produjeron después de que el testigo entregara su declaración ante la Fiscalía.
Inicialmente, Sandra Milena Valencia recibió detención domiciliaria, mientras que Juan Carlos Rengifo Valencia y otro de los procesados fueron enviados a la cárcel. Sin embargo, ambos recuperaron la libertad tras ocho meses de detención por vencimiento de términos.
Uno de los presuntos participantes en la planeación del crimen, conocido con el alias de “Mocho”, falleció durante la pandemia de COVID-19.
El proceso judicial continúa
La familia de Liz Maryan Rengifo insiste en que el caso no puede quedar en la impunidad y asegura que los bienes que motivaron la disputa continúan siendo administrados por el medio hermano de la víctima.
El abogado de las víctimas adelanta acciones judiciales para retirar a Juan Carlos Rengifo de la administración del patrimonio familiar y también impulsa nuevas investigaciones por presuntas irregularidades relacionadas con una empresa vinculada a esos bienes.
Siete años después del asesinato, el proceso continúa en los despachos judiciales, mientras la familia de la psicóloga sigue reclamando que se esclarezcan los hechos y se emita una decisión definitiva sobre los responsables del crimen.