Presupuesto nacional 2027: ¿qué le espera a Santander de la gigantesca bolsa de recursos de la Nación?
Santander busca asegurar recursos del PGN 2027 para obras estratégicas como vías, la PTAR del río de Oro, salud, educación y seguridad.
Santander busca asegurar recursos del PGN 2027 para obras estratégicas como vías, la PTAR del río de Oro, salud, educación y seguridad.
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El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.
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El proyecto de Presupuesto General de la Nación para 2027 ya está en manos del Congreso y, más allá de los cientos de billones de pesos que contempla para el funcionamiento del Estado colombiano, en Santander la discusión tiene una pregunta concreta: ¿cuánto de esa enorme bolsa terminará convertido en carreteras, infraestructura, salud, educación, vivienda, seguridad y obras estratégicas para el departamento?
Por Camilo Ernesto Silvera Ruedan - Redacción Política / EL FRENTE
El Gobierno nacional puso a disposición del Congreso y de la ciudadanía el proyecto de PGN 2027, que asciende a $575,7 billones en la propuesta inicialmente radicada. El Banco de la República confirmó que el monto representa un crecimiento de 3,6 % frente al presupuesto vigente de 2026, estimado en $555,8 billones. Pero para Santander, el tamaño global del presupuesto importa menos que la capacidad de convertir esas apropiaciones nacionales en obras concretas.
Y allí aparecen varios proyectos que mantienen la atención de los santandereanos. Uno de los frentes que más interesa al departamento es la infraestructura vial. Santander depende de corredores estratégicos para conectar a Bucaramanga con Bogotá, la Costa Caribe, Norte de Santander y el Magdalena Medio. Por eso, cualquier modificación en las partidas de transporte e infraestructura puede terminar teniendo consecuencias directas sobre la competitividad regional.
Uno de los proyectos que lleva años reclamando atención es el corredor Los Curos-Málaga. Documentos oficiales de Invías muestran que el proyecto de mejoramiento y mantenimiento de esta carretera ha requerido programación de recursos en diferentes vigencias, incluso con trámites para incorporar recursos de 2027.
El cronograma oficial del proyecto contempla actividades que llegan hasta diciembre de 2027, lo que evidencia que la obra continúa siendo un compromiso de largo plazo para la Nación.
Para los habitantes de la provincia de García Rovira y municipios como Málaga, Guaca y Molagavita, la discusión presupuestal no es un asunto abstracto. Cada peso destinado al corredor representa una posibilidad de avanzar en una carretera que durante décadas ha sido sinónimo de dificultades de movilidad, accidentes, sobrecostos de transporte y aislamiento.
También permanece en el radar nacional el corredor Sabana de Torres-Curumaní, una conexión fundamental para Santander y el Caribe. Documentos de programación de la ANI han contemplado recursos de la Nación para este corredor durante varias vigencias, incluida 2027.
El gran interrogante: ¿habrá plata para nuevas obras?
La preocupación para Santander está en que un presupuesto nacional voluminoso no necesariamente significa que haya una cantidad equivalente de dinero disponible para nuevas obras.
El PGN debe atender primero obligaciones como funcionamiento, transferencias, pensiones, salud y servicio de la deuda. Por eso, el margen real para financiar nuevos proyectos de infraestructura puede ser mucho menor de lo que sugiere la cifra global.
La propia estructura del presupuesto nacional obliga a mirar con lupa el componente de inversión.
Y allí estará una de las batallas de los congresistas santandereanos: defender que los proyectos estratégicos del departamento no terminen relegados frente a otras prioridades nacionales.
PTAR Río de Oro: una obra que podría marcar la agenda regional
Otro de los grandes proyectos que tendrá impacto en Bucaramanga y su área metropolitana es la construcción de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales, PTAR, del río de Oro.
El proyecto recibió respaldo mediante el Conpes 4173, con una financiación proyectada cercana a $1,29 billones para ejecutarse entre 2027 y 2035.
La obra tiene una importancia que trasciende el área metropolitana. El tratamiento de las aguas residuales representa una deuda ambiental histórica y está directamente relacionado con la recuperación del río de Oro y la protección de las fuentes hídricas de la región.
Por eso, el presupuesto de 2027 será clave para determinar qué tan rápido pueden comenzar a materializarse las inversiones previstas.
El Gobierno nacional tiene además compromisos de mediano plazo relacionados con vivienda y agua potable que incluyen recursos con vigencias futuras.
En documentación del Ministerio de Hacienda aparece, por ejemplo, una programación de recursos para 2027 dentro del Marco de Gasto de Mediano Plazo del sector vivienda, lo que evidencia que parte de las inversiones nacionales que pueden llegar a los territorios no necesariamente se ejecutan en una sola vigencia presupuestal. ([Ministerio de Hacienda][7])
Para Santander, esto resulta especialmente relevante en municipios que requieren inversiones en acueductos, alcantarillados, vivienda social y mejoramiento de infraestructura urbana y rural.
La discusión, entonces, no será solamente cuánto dinero se asigna en 2027, sino cuánto queda comprometido para los años siguientes.
Seguridad: un asunto sensible para Santander
El presupuesto nacional también tendrá repercusiones en materia de seguridad. Santander, por su ubicación estratégica entre el centro del país, el Magdalena Medio, Norte de Santander y la Costa Caribe, tiene corredores que son relevantes para la movilidad de la Fuerza Pública y para la lucha contra estructuras criminales.
Cualquier fortalecimiento del presupuesto de Defensa y Policía puede traducirse en mayor capacidad operativa, mantenimiento de infraestructura, movilidad y presencia institucional en regiones estratégicas.
Para el departamento, esta discusión adquiere especial importancia en zonas como el Magdalena Medio santandereano y los corredores rurales donde las autoridades han tenido que enfrentar fenómenos de criminalidad, minería ilegal, narcotráfico y presencia de estructuras armadas.
El presupuesto nacional también tendrá una incidencia directa en los dos sectores que probablemente más impactan la vida cotidiana de los santandereanos: salud y educación.
Los recursos nacionales financian buena parte del sistema educativo y de salud, además de programas sociales que llegan directamente a municipios y hogares.
En Santander, esto significa que la discusión presupuestal tendrá efectos sobre universidades públicas, infraestructura educativa, alimentación escolar, hospitales, aseguramiento en salud y diferentes programas sociales.
No todo ese dinero llega directamente a la Gobernación o a las alcaldías. Una parte importante se ejecuta mediante entidades nacionales o mediante transferencias con destinación específica.
Por eso, seguir el presupuesto exige mirar mucho más allá de una simple cifra de inversión territorial.
Santander tendrá que pelear sus recursos en el Congreso
El proyecto de presupuesto no significa que cada obra incluida en documentos de planeación tenga automáticamente los recursos disponibles. El Congreso todavía debe discutir y aprobar el PGN, mientras el Gobierno deberá definir las apropiaciones definitivas y posteriormente ejecutar los recursos.
El propio Ministerio de Hacienda mantiene publicado el proyecto de presupuesto y sus anexos en el Portal de Transparencia Económica, permitiendo revisar las partidas y programas que componen la propuesta.
En ese escenario, los representantes y senadores santandereanos tendrán una tarea que va más allá de votar sí o no al presupuesto. Deberán revisar proyecto por proyecto qué queda financiado, qué queda aplazado y qué compromisos de Santander tienen recursos reales para 2027.