“Recibiré un país quebrantado”: De la Espriella durante el recibimiento de la credencial de presidente electo
De la Espriella afirmó que recibirá un país “profundamente quebrantado” y anunció mano dura contra grupos armados, narcotráfico y corrupción.
De la Espriella afirmó que recibirá un país “profundamente quebrantado” y anunció mano dura contra grupos armados, narcotráfico y corrupción.
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El presidente electo de Colombia, Abelardo De La Espriella, aseguró este jueves que asumirá el próximo 7 de agosto el liderazgo de un país "profundamente quebrantado", durante el discurso que pronunció tras recibir del Consejo Nacional Electoral (CNE) la credencial que lo acredita oficialmente como mandatario para el periodo constitucional 2026-2030.
La ceremonia se llevó a cabo en Corferias, en Bogotá, una vez concluyó el escrutinio nacional que ratificó los resultados de la segunda vuelta presidencial, en la que De La Espriella se impuso sobre Iván Cepeda. En una intervención de más de 20 minutos, el presidente electo presentó un duro balance de la administración saliente de Gustavo Petro y delineó algunas de las principales líneas de su futuro gobierno.
Durante su discurso, De La Espriella sostuvo que recibirá una nación afectada por la crisis institucional y la polarización política. "Asumiré el Gobierno de un país profundamente quebrantado. La persona a la que he de suceder se encargó de degradar la majestad de la Presidencia de la República, de debilitar las instituciones y de dividir a los colombianos sembrando en el alma de muchos el odio de clases", afirmó.
Pese a ese diagnóstico, el mandatario electo manifestó que el país conserva la capacidad de recuperarse. "Recibiré una nación golpeada, pero no derrotada. Una república herida, pero con la fortaleza suficiente para levantarse erguida nuevamente", expresó ante los asistentes al acto de acreditación.
En su intervención también hizo referencia a la campaña presidencial, asegurando que su movimiento logró imponerse pese a los ataques y cuestionamientos. Según dijo, la victoria fue producto del respaldo ciudadano y de una estrategia basada en la defensa de sus propuestas políticas. "La difamación se respondió con argumentos y el odio con firmeza y coraje. Así se forjó esta victoria", señaló.
Uno de los anuncios que más llamó la atención estuvo relacionado con la política de seguridad. De La Espriella lanzó un ultimátum a los grupos armados ilegales y les otorgó un plazo de un mes para iniciar un proceso de sometimiento a la justicia, advirtiendo que su administración pondrá fin a los beneficios que, según afirmó, recibieron durante el actual Gobierno.
"A esas personas que están al margen de la ley les digo que disponen de un mes para entrar en razón y organizar su sometimiento al Estado de derecho. En mi Gobierno no habrá ofertas generosas ni concesiones inaceptables", indicó.
Asimismo, cuestionó la política de paz total impulsada por el presidente Gustavo Petro, al considerar que existió una relación de permisividad frente a las organizaciones criminales. En ese sentido, anunció que su administración enfrentará con mayor contundencia delitos como el narcotráfico, la extorsión, el terrorismo y la corrupción.
"Se acabó la contemporización con el crimen, la corrupción, el terrorismo, el narcotráfico, la extorsión y demás formas de violencia; enfrentarán toda la capacidad del Estado y la determinación inquebrantable de nuestra Fuerza Pública", concluyó el presidente electo.
Con este primer discurso oficial tras recibir sus credenciales, Abelardo De La Espriella marcó distancia del gobierno saliente y anticipó que su administración tendrá como ejes centrales el fortalecimiento institucional, una política de seguridad más estricta y un cambio de rumbo frente a las negociaciones con los grupos armados ilegales.