Senadora de las Farc pasó un rato muy amargo en Santander: la echaron de una feria campesina
Sandra Ramírez fue increpada y salió de una feria campesina en Piedecuesta en medio de fuertes reclamos por su pasado en las FARC.
Sandra Ramírez fue increpada y salió de una feria campesina en Piedecuesta en medio de fuertes reclamos por su pasado en las FARC.
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Un nuevo episodio de intolerancia política se registró en Santander. La senadora del partido Comunes, Sandra Ramírez, conocida durante su permanencia en las extintas FARC como Griselda Lobo, fue increpada por varios ciudadanos durante una actividad realizada en la vereda Sevilla, en jurisdicción de Piedecuesta.
Por Camilo Ernesto Silvera Rueda - Redacción Política / EL FRENTE
Los hechos ocurrieron en medio de una feria campesina y exposición de productos locales, donde la congresista participaba en una jornada de carácter político y comunitario. Videos que posteriormente se difundieron en redes sociales muestran el momento en que una ciudadana se acerca a la dirigente y le formula fuertes cuestionamientos relacionados con su pasado en la antigua guerrilla de las FARC.
Durante la confrontación verbal, la mujer recordó los años del conflicto armado y lanzó acusaciones sobre el reclutamiento de menores y las acciones violentas atribuidas a esa organización insurgente. En las imágenes también se observa cómo otras personas se suman con gritos y expresiones de rechazo.
Inicialmente, la senadora respondió a algunos de los señalamientos y aseguró que, de existir pruebas sobre los hechos que le atribuían personalmente, ella no estaría ejerciendo la actividad política sino enfrentando procesos judiciales. Sin embargo, al notar que la situación se tornaba más tensa y que estaba siendo grabada por varios asistentes, la congresista optó por retirarse del lugar.
En medio del intercambio verbal también se escucharon expresiones ofensivas y señalamientos por parte de algunos asistentes, mientras que personas cercanas a la dirigente pidieron respeto y trataron de evitar que la discusión escalara.
Un clima de creciente polarización
El incidente ocurre pocos días después de otro hecho de tensión política registrado en Santander, cuando una caravana en la que se movilizaba el senador Iván Cepeda fue retenida por un grupo de ciudadanos que impidió temporalmente su paso hacia el municipio de Charalá, situación que también generó preocupación por el deterioro del clima de convivencia democrática en la región.
Ambos episodios reflejan el ambiente de polarización que antecede las elecciones de 2026 y reabren el debate sobre la necesidad de garantizar el ejercicio de la actividad política para todos los sectores, independientemente de las diferencias ideológicas.
Cabe recordar que Sandra Ramírez, viuda del máximo comandante de las FARC, Manuel Marulanda Vélez, hizo parte de la antigua organización guerrillera durante varias décadas. Tras la firma del Acuerdo de Paz de 2016, se reincorporó a la vida civil y llegó al Congreso de la República como integrante del partido Comunes, colectividad surgida del proceso de desmovilización de las FARC.
Aunque numerosos exintegrantes de la guerrilla han comparecido ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) para responder por crímenes cometidos durante el conflicto, las responsabilidades individuales continúan siendo objeto de investigación y esclarecimiento judicial.
Mientras tanto, sectores defensores del Acuerdo de Paz han insistido en que las diferencias políticas deben tramitarse mediante el debate democrático y no mediante actos de hostigamiento o agresiones, mientras que las víctimas del conflicto continúan reclamando verdad, justicia y reparación por los hechos ocurridos durante décadas de violencia en Colombia.