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La Revolución Francesa derribó el feudalismo tras la toma de la Bastilla en 1789 y abrió paso a un nuevo orden político con profundas transformaciones en Francia.
La Revolución Francesa derribó el feudalismo tras la toma de la Bastilla en 1789 y abrió paso a un nuevo orden político con profundas transformaciones en Francia.
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El 14 de julio, es para los franceses su gran fiesta nacional, no por el luto de haber sido eliminada ante España, en el mundial de futbol, el pasado 14 de julio del 2026, en la ciudad de Arlington, estado de Texas, Estados Unidos. No, es porque ya, para el año de 1789, Paris y muchas ciudades y pueblos franceses vivían en la física hambre, en un estado que tenía un rey, que no hacia más que sexo con María Antonieta, en el palacio de Versalles, a unos 20 kilómetros de Paris.
El sistema socioeconómico era dirigido por los dueños de los medios de producción llamados “señores feudales”, que tenían hasta derecho de pasar la primera noche de bodas con la doncella que se casaba, sobre todo en el ambiente de la campiña. Francia tenía unos 28 millones de habitantes, en ese entonces, en un territorio de 639 kilómetros cuadrados, la mitad de Colombia, y una Paris, capital, con cerca o más de 600 mil habitantes incluyendo su cantidad de mujeres de cabaret. No había suficiente ingreso, ni comida, “ni cama pa´ tanta gente”, mientras “los nobles” (parásitos del estado), nadaban en suculentos banquetes y bacanales.
Un 14 de julio de 1789, estalla la rebelión francesa con la toma de La Bastilla, que era una fortaleza y prisión militar. Se acaba el sistema económico del feudalismo. Esta revolución no fue de un día. Dura 10 años, desde el 14 de julio de 1789, hasta el 9 de noviembre de 1799, cuando un gran militar, llamado Napoleón Bonaparte, derrota a la legión extranjera.
En ese transcurso de tiempo de 1790 a 1800, la revolución es cruel y despiadada, hasta con los mismos seguidores que hacían alguna observación. Se crea la guillotina por señor llamado Guillotón, con la asesoría de un médico que decía que era la más democrática forma de morir. Se rumora en unos 17.000 muertos, incluyendo el rey Luis XVI, su esposa María Antonieta, su hijo de 10 años, de física tuberculosis, de cuyo entierro solemne de su corazón se hizo en el año 2004.
También en esa época de la revolución, nace el famoso himno de la Marsellesa, que originalmente, se llamaba canto de guerra al ejercito del Rin. Llegaron a Paris, cantando el himno la gente de Marsella y de ahí, el origen de su nombre. El famoso niño del rey se llamaba Luis Carlos. La hija mayor, María Teresa, fue canjeada con rehenes austríacos y nunca volvió a Francia. Como María Antonieta era austríaca, este país, conforma un gran ejército, con ayuda de Italia e Inglaterra, que a la postre fue derrocado y Francia se hace a más territorio, incluyendo lo que hoy es Bélgica.
La revolución en marcha va con una corrupción a la colombiana. Aparece, sobre todo para librar la guerra, con las otras naciones, nada menos que Napoleón Bonaparte, que a la postre acaba con esta “primera republica francesa” que no era mas que la “patria boba” de los colombianos de 1810 a 1815. Napoleón se corona como Emperador, un 2 de diciembre de 1804, en la catedral de Notre Dame, en París.
Los historiadores dicen que Simón Bolívar, estaba allí presente. Simón, era riquísimo, viudo, porque su esposa María Teresa del Toro, se le había muerto un 27 de enero de 1803, y por tanto sufrió su pena, de cabaret en cabaret. El gran líder de la revolución francesa fue Maximiliano Robespierre, ejecutado por los mismos revolucionarios un 28 de julio de 1894, en la guillotina. Víctima de su propia revolución. Víctima de su propio invento.
*Contador Público - Asesor Empresarial.