Señor Empresario
El texto repasa cómo distintos desastres naturales y crisis marcaron varios gobiernos en Colombia, desde Bolívar hasta Iván Duque.
El texto repasa cómo distintos desastres naturales y crisis marcaron varios gobiernos en Colombia, desde Bolívar hasta Iván Duque.
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El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.
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En cada periodo presidencial, siempre ha habido un hecho o fenómeno natural, catástrofe, que anexa a la historia de su mandato. A Simón Bolívar, le tocó el terremoto de 1827 y lo mandó pasar, del Palacio de los Virreyes, al palacio de San Carlos. En 1920, llega una pandemia mundial muy parecida al Covid, siendo presidente el hijo natural, dicho así, con mucho orgullo, el doctor Marco Fidel Suarez, a quien se le muere un hijo, por esa virosis del globo terrestre.
Siendo presidente de Colombia, Miguel Abadía Méndez, entre el 5 y el 6 de diciembre, de 1928, se produce la masacre de las bananeras, en el departamento del Magdalena, por el ejercito de colombiano, para quedar bien con los “explotadores gringos”. Para 1932, siendo presidente de la nación, Enrique Olaya Herrera, se produce la guerra con el Perú, porque por allá un 1 de septiembre, los peruanos se toman a Leticia, capital del Amazonas y el conflicto termina un 30 de abril de 1933.
Al presidente, Misael Pastrana Borrero, le tocó la tragedia de Quebrada Blanca, sobre la carretera de va de Bogotá a Villavicencio, un 28 de junio de 1974, con más de 500 fallecidos. En el gobierno de Alfonso López Michelsen, 1974 -1978, se produjeron muchos sismos seguidos, en Santander, por lo que en adelante se llamó el “nido sísmico de Bucaramanga”.
A Julio Cesar Turbay, le llegó un terremoto en el eje cafetero un 23 de noviembre de 1979 y un terremoto y tsunami en Tumaco, un 12 de diciembre de 1979. Al hombre de la población de Amagá, Belisario Betancur, le tocó batirse con el terremoto de Popayán un jueves santo 31 de marzo de 1983, y sigue con la toma del Palacio de Justicia por parte del M-19, un 6 de noviembre de 1985; y para rematar con gran terror, viene la tragedia de Armero, un 13 de noviembre de 1985, con la erupción del nevado del Ruiz, llevando, cerca de 25.000 almas que dejaron de vivir su cuerpo.
A don Virgilio Barco, le llegó la tragedia de Villa Tina en Medellín, un 24 de septiembre de 1987, con más de 500 fallecidos. Andrés Pastrana, se lleva el recuerdo del terremoto en el Eje Cafetero un 25 de enero de 1999; fueron más de 1.100 muertos; de ahí, nació el impuesto del 2 por mil al patrimonio, que luego llegó al 4 por mil.
A Iván Duque, 2018-2022, lo azotó, el huracán ‘Lota’, en las islas de San Andrés y Providencia, junto con la “migajita mundial” del Covid 19, que cambió, mucho comportamiento humano hacia la informalidad. Al Dr. Abelardo de la Espriella, en su primer lunes de mandato, le llega un terremoto, que afectó gravemente, los departamentos, de Chocó, Valle, Quindío, Risaralda y Caldas, con casi 300 muertos hasta ahora.
Lo de Petro fue un fenómeno artificial, de vagabundería, robo y desperdicio de los fondos públicos. Dios, pospuso el arreglo de la falla de “nazca”, objeto del temblor, para que fuera manejado por humanos responsables. El presidente Abelardo, goza de un carisma nacional y mundial, porque, en este momento la solidaridad, es altruista, espontánea y sincera para con los compatriotas que han sido azotados por la naturaleza.
*Contador Público - Asesor Empresarial.