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Señor Empresario

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Resumen

La calidad y satisfacción en los servicios es esencial, requiere más que adulación al cliente; necesitamos empatía y adaptabilidad. Muchas instituciones, especialmente bancarias, fallean en este aspecto. Mejorar en estos aspectos conduciría a una sociedad más feliz y pacífica.

Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
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Bueno, es salir de un establecimiento, llamase clínica, hospital, Universidad, Teatro, y qué decir de un restaurante o de un almacén de ropa, electrodomésticos o carros, y sentir que nuestros servicios han sido entregados con alta calidad y recibidos igualmente con alta satisfacción que nos bendice el alma.

No se trata de entregarle una fabricada adulación al cliente o a la persona objeto de nuestro trabajo. Aparte, desde luego, del buen trato, se debe es conseguir la máxima calidad para ser llevada con regocijo. La parte humana, en la mayoría de las clínicas de Bucaramanga, son de excelente calidad. Más no puedo decir lo mismo de muchas instituciones bancarias, que, ponen como requisitos, una serie de índices financieros que les permita saber que el cliente no necesita el préstamo, para así entregárselo sin el menor riesgo.

En la vida diaria, en la política, en el hogar, tengamos siempre presente, que se puede dar más servicio, más amor, más comprensión y tolerancia. Esto conlleva a una felicidad colectiva, que repercute en menos mal genio y por consiguiente, en menos riñas, menos enfermedades, menos stress, y una convivencia pacífica. Recordemos, como decían algunos ministros de salud: De qué nos sirve tener tantos hospitales para curar problemas estomacales, si el problema no se cura allí, sino en la calidad del agua potable. En lugar de hospitales, mejores son los acueductos bien organizados con toda la higiene posible.

Mejor que reprender, es saber escuchar y conducir con ánimo del servicio celestial a quien lo necesita. No se trata de ver, en la sociedad, una colectividad de ángeles. Por el contrario, vemos que ésta, congrega mucha envidia, rencor, venganza, competencia, y, es allí, a donde tenemos que entrar para apaciguar los corazones en pos de una mejor humanidad.

Si observamos las grandes guerras mundiales, vemos, que siempre empiezan ganando los malos y al final los buenos siempre obtiene la victoria, así hayan perdido muchas batallas. Si nos vamos a la religión, también ella nos muestra al ser de cachos y cola, llamado diablo, que se gana algunas batallas, pero el resultado final siempre ha estado al costado del bien.  También es posible que mucha gente se engañe, pensando que está haciendo el bien, cuando en realidad están maltratando a una comunidad, como es el caso de que algunos árboles, en un colegio de esta ciudad, no se puedan tumbar en beneficio del desarrollo, y que pueden reponerse en otro lugar.

Señor empresario, la propiedad privada, en nuestro querido sistema capitalista, debe ser respetada por todos. Igualmente, la propiedad colectiva de derechos y valores humanos, no solo debe ser respetada, sino compartida. La empresa debe ser una familia.

*Contador Público. Asesor empresarial.

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