ir al contenido
🔴

Barbosa: Paz y Reconciliación

‼️ Envianos tu denuncia o noticia
Versión Beta Reportar error

Resumen

Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
Espacio Publicitario
+ Google Noticias
+ Canal WhatsApp

De histórico, se puede considerar el “Acto público de reconocimiento de responsabilidad y solicitud de perdón por parte del Bloque Magdalena Medio de las extintas FARC-EP”, realizado en la UIS, seccional Barbosa, la semana anterior.

Cómo no ha de considerarse así, si había delegación del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD, dos representantes directos de la ONU, la senadora Sandra Ramírez, representantes del gobierno departamental, y una numerosa delegación de víctimas del conflicto, entre ellas el actual alcalde de Barbosa, abogado Marco Alirio Cortés, el exalcalde de Chipatá Edgar Gordillo, la excongresista Juana Yolanda Bazán, quienes estuvieron secuestrados, y otras víctimas más. Por las extintas Farc-EP asistieron los comandantes Rodrigo Londoño (Timochenko) Jairo Cala y Pastor Alape.

Pero, el momento más caliente y a la vez conmovedor, fue la intervención de Juan Carlos Suárez Ardila, hijo del asesinado empresario y en aquellos tiempos alcalde de Barbosa, Guillermo Suárez junto con su esposa, hace 38 años. “Yo tenía 14 años, mi padre 47 y mi madre 45, y a pesar que han pasado tantos años, yo todavía los lloró”. Luego su hermano Guillermo León, quien entonces tenía 17, tomó la palabra y de manera calmada y con palabras entrecortadas, perdonó a los comandantes de las Farc.

Posteriormente los representantes de las Farc, cada uno en su intervención explicó las desafortunadas consecuencias de la guerra para las partes en conflicto. Timochenko tuvo la entereza de pedirle perdón a cada uno de los secuestrados, empezando por Marcos Cortés, hoy nuevamente alcalde del municipio, y así con el resto de víctimas.

Pero, fiel a mi estilo periodístico de siempre, destacar a los personajes que sobresalen por sus hechos, hay que darle el ramo de olivos a Marcos Cortés porque, fue él quien desde hace más de dos años había propuesto que ese evento tan loable por la paz se hiciera en Barbosa y lo logró. Y él mismo propuso que fuera la UIS, el sitio donde se llevara a cabo dicho evento, por el significado que tiene dicha institución como centro de formación profesional de los futuros ciudadanos de Barbosa y de Colombia. Y sus argumentos eran, y fueron más que convincentes puesto que, Barbosa es el centro y eje de la actividad económica, social y cultural de la provincia de Vélez. Y, también porque, según sus argumentos, una de las víctimas, Guillermo Suárez, fungía en ese entonces como alcalde de la ciudad.

Un hijo de Vladimiro Bayona, quien llegara a ser notario del municipio, igualmente corrió la misma suerte. Y así otras víctimas de respetable prestancia. En su discurso como anfitrión de esta fiesta por la paz, tengo muy clara y justificada mi consideración personal, Marcos Cortés clamó para que estos hechos luctuosos y sangrientos jamás se vuelvan a dar. Yo comparto esa posición pacifista porque, ya nos estábamos acostumbrando a vivir en el miedo y a aceptar humillados la cotidianidad de la muerte.

Barbosa, como toda Colombia, a las buenas o a las malas tenemos de convertirnos en potencia de la vida. He notado al alcalde Marcos Cortés, mucho más asequible y más abierto al diálogo que en sus periplos anteriores. Tenemos que entender que la guerra es un fracaso de la inteligencia. Tenemos que construir entre todos los sapiens de todas las razas y de todas las vertientes ideológicas y políticas de nuestra amada Barbosa, un conglomerado social donde la cultura ciudadana y la de las Bellas Artes, sean nuestro estandarte y carta de presentación en cualquier parte del país donde mostremos nuestra cédula. Barbosa tiene una legión de intelectuales y cerebros que ya conoceremos.

Más reciente