ir al contenido

¡Fiesta en corraleja!

‼️ Envianos tu denuncia o noticia
Versión Beta Reportar error

Resumen

Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
Espacio Publicitario
+ Google Noticias
+ Canal WhatsApp

Maestro Rubén Darío Salcedo con alcurnias que vienen del monte y los pueblos.

En la calle, desde el antejardín de su casa, podía escucharse la voz del maestro Rubén Darío Salcedo recitando su canción Rey de papel acompañado de su hijo Jhon, quién le seguía las notas con el acordeón. Eran las cuatro de la tarde, justo la hora de nuestro encuentro y estaba bajo el vano de su puerta, a la distancia de un abrazo.

La primera imagen fue la sentida mirada entre el maestro y su hijo, envueltos en conmovedores fragmentos y pegajosas notas que interpretaba el acordeón. ¡Epa compa! ¡Ejto si e´ sentimiento!

Caía la tarde en Sincelejo, también llovía; y en la sala de la casa de la dinastía musical Salcedo, un aromático tinto palabreado, y el recital de historias, novelas y anécdotas, convirtieron ese atardecer en un festín de inolvidables memorias. No había corralejas, pero tampoco podía creerlo… me encontraba en la casa del maestro Rubén Darío Salcedo escuchando su veterana voz, la misma que una vez cantó por vez primera y desde entonces para siempre, la inolvidable Fiesta en corraleja del veinte de enero. ¡Nada más y nada menos!

Rey de papel

“Si fuera el niño Dios yo te daría mi amor por incienso y mirra/ yo si por vanidad, por ti lo haría quizás pa darle al otra envidia/ tú de alta sociedad, yo cantor de barriada, borracho y sin dinero/ ni si quiera en mis pies, unos zapatos nuevos me estreno en año nuevo…

Recibí, según dijo el maestro, un acogedor abrazo de oso envuelto en una sonrisa de mirada grata y palabras de bienvenida que arrebataron las mías por tantas emociones en un solo instante. ¡Ni sabía qué preguntarle!  Alcancé a explicarle que apenas soy un discípulo de las letras y que gracias a muchos de sus temas he logrado fragmentos de vida inolvidables, y este momento sería mi oportunidad para agradecerle toda su influencia musical convertida en patrimonio de los colombianos. Sus canciones han viajado muy lejos a través del tiempo y de las fronteras en versiones interpretadas por reconocidas agrupaciones, orquestas y conjuntos, como en las voces de Alfredo Gutiérrez, Lizandro Meza, Binomio de Oro, Carlos Vives y muchos más. ¡Nada es exagerado!

Cuenta el maestro Rubén Darío con una sencillez extraordinaria que sus canciones son creadas muy lejos del escritorio; dice encontrarlas en los caminos, en el destiempo y a tiempo, sin programarse, sin grabadora ni libros de literatura y mucho menos cuenta con la máquina de escribir, pero asegura conocer “algo de gramática musical”. Afirma que lo detienen las cosas “aparentemente insignificantes” que solo él puede ver, y sin pretenderlo en un instante su inspiración termina convertida en éxitos.

El maestro Salcedo no pudo contener la carcajada, cuando recordó el día que decidió ir al colegio de la Normal de Señoritas de Sincelejo a declararle su amor a la niña Aidé (ya qué él aseguraba tener amores con ella, aunque ella no lo sabía). Entonces, Rubén Darío se armó de valor y fue en compañía de Alfredo Gutiérrez, Barbuchas el guacharaquero, David Montes y Carmelo Barraza quién tocaba la caja. Cuando el maestro vio entrar al colegio a un hombre que se dirigió directamente a su colegiala Aidé y la abrazó, los celos saltaron de la ira y llegaron inmediatamente al rostro del hombre en un puño contundente que se descargó en su ojo dejándolo “fondeado”, sin saber que ese hombre simplemente, ¡era su papá! Días después, en la radio de ese entonces y hasta ahora, se escucha el tema musical de La Colegiala.

De la Fiesta en corraleja

Durante la construcción de los palcos de las corralejas el maestro Salcedo trabajaba de la mano de Alfredo Gutiérrez, quien le sugirió que cantara algo para Sincelejo. A la mente del maestro llegaron las imágenes de los ebanistas y el sonido de los martillos, porque la construcción de la corraleja corría por cuenta de campesinos que usaban unas bateas para humedecer y ablandar los vejucos, mientras cantaban canciones como las voces de los arrieros y de paso se hidrataban con ñeque.

Todo esto despertó admiración en el maestro Salcedo. Rumbo a casa se le ocurrió de la nada “ya viene el veinte de enero”, y al llegar tomó la guitarra y la punteó; desde ese entonces, su Fiesta en corraleja brincó de ahí para quedarse y convertirse en patrimonio del folclor y la cultura sincelejana. Esto sucedió a finales de la década del 60.  ¡Volvió a sonreír! ¡Y, listo!

Su porro interpretado en más de cien versiones le ha dado más de mil vueltas a varias generaciones en las pistas de baile y en los recuerdos de quienes regresan a la juventud y hasta la niñez al escucharla. Cuentan en Sincelejo, que apenas silencia la canción de las doce del treinta y uno de diciembre, a todo timbal los parlantes anuncian la Fiesta en corraleja.

Ya viene el veinte de enero/ la fiesta de Sincelejo/ los palcos engalanados/ la gente espera el ganado/ esta si es la fiesta buena/ la fiesta en corraleja… es la fiesta de la costa/ más alegre de Colombia/ allá va Esteban Salcedo/ en su caballo piquetero…

“Mi papá era campesino, mis alcurnias vienen del monte y de pueblos... Yo no soy de sangre azul, exclamó el maestro. ¡Yo vengo del arrabal!”. En honor a la modestia de su sangre y en medio de su grandeza, poco antes de tomar otro sorbo de café, cerró con un fragmento de otro de sus éxitos. *pero como soy milena, un pobre compositor, solo te brindo mi amor y mi canción arrabalera, soy un muchacho muy pobre, esas son cosas de Dios…*

Sentimientos sin pronunciar palabras

De pronto, en medio del folclórico “festín” el maestro Salcedo levantó su mirada, y con la misma fui invitado a ver una foto suya con Joe Arroyo. Ahí entendí que sus ojos le rendían un sentido homenaje y pensé, ¡Por Dios!, la habilidad del maestro Salcedo para entonar sentimientos sin pronunciar palabras es admirable. “Armamos El Combo Los diamantes y fuimos a Cartagena, hablé con la señora Ángela, la mamá de Joe, quien me dijo: Solo con dos condiciones lo dejo ir, y él quiere irse; porqué es con usted que se va. Así qué me le enseña a leer en la escuela y a cantar.  Álvaro José arroyo González se vino de quince años y solo trajo su ropa. Cómo el nombre era muy largo le puse Joe Arroyo y con ese remoquete triunfó; se fue, y murió… ¡Yo le puse ese nombre! y me da piedra que algunos “avivatos” cuentan otros cuentos cambiando la verdadera versión”.

Fuimos a tocar a Montería en la Caseta Matecaña y justo ahí estaba Fruco; se enamoró de él, y… ¡se lo llevó!

Ahora la dinastía musical de la casa Salcedo gira con los Corraleros Internacionales compuesta por 16 integrantes y por supuesto, entre ellos el maestro Rubén Darío junto a sus hijos Elena y Jhon. Su repertorio es una nueva e interesante propuesta que incluye una variedad de temas.

El Maestro Salcedo luce bien, bonachón, cariñoso, benevolente y de una humildad implacable; conserva en su memoria intacta los homenajes que ha recibido durante 85 años y le queda suficiente cuerda para más.

Más reciente

Todo lo que Messi podría alcanzar en la Copa América

Todo lo que Messi podría alcanzar en la Copa América

Lionel Messi, capitán de la selección argentina, iniciará su séptima Copa América este jueves, un evento que marca una oportunidad única para añadir más récords a su ilustre carrera. A punto de cumplir 37 años, Messi busca inscribir su nombre en la historia con diversas marcas individuales. Máximo Goleador a

Miembros Público