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Océano Pacifico

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Resumen

El artículo critica el abandono por parte del estado colombiano de su costa del Pacífico, rica en recursos pero pobre en desarrollo, y su ausencia en organizaciones como el APEC. Destaca la presencia de mafias y la obstrucción de proyectos por activismo ambiental.

Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
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Por: Jaime Galvis Vergara. Con una extensión de aproximadamente 155 millones de kilómetros cuadrados, abarca una tercera parte de la superficie terrestre y en sus litorales se encuentran la mayor parte de las grandes economías del Mundo.

Entre los países costeros del Pacifico, se encuentra Colombia, con un litoral de aproximadamente 1200 kilómetros de longitud. El descuido de este País con su costa del Pacífico es patético, francamente parece que el Estado Colombiano estuviera resuelto a entregar dicha región a cualquier país que la requiera.

Existe el Foro de Cooperación Asia Pacífico, APEC con el fin de procurar el desarrollo de los 21 países afiliados, naturalmente Colombia está ausente de dicha organización, a pesar de que los sucesivos gobiernos han sido excesivamente obsecuentes en afiliarse a una serie de tratado lesivos para su desarrollo tales como el acuerdo Ramsar o el tratado de Escazú.

El litoral del Pacífico de Colombia es, por distancia, el sector más miserable de todo el Cinturón Circumpacífico, su pobreza solamente se puede comparar con la de Haití y la de los estados más pobres del África subsahariana.

La vertiente del Pacífico de Colombia (Incluida la cuenca hidrográfica del río Atrato) presenta algunos inconvenientes climáticos que cabe mencionar: se trata de una región de calmas tropicales por lo cual la circulación eólica es muy escasa, en cambio son demasiado frecuentes las lluvias torrenciales, en algunos sectores alcanzan más de diez mil milímetros por año. Esto da lugar al desarrollo de suelos ácidos y la consecuente presencia de aluminio reactivo, lo cual es un óbice para la agricultura.

Por la excesiva pluviosidad se desarrolla una selva que no florece, muy escasa en fauna y limitante para la cría de animales domésticos tales como el ganado bovino al cual se le pudren los cascos por la excesiva humedad. La pesca de agua dulce es relativamente escasa.

Pero la vertiente del Pacífico de Colombia presenta importantes características positivas, en primer lugar, cabe mencionar la gran riqueza minera, allí se encuentra la mayor extensión de Corteza Oceánica de Suramerica. Por tanto, hay extensos yacimientos de oro y platino, grandes depósitos de arenas magnéticas litorales, áreas prospectivas de cobre, zinc, níquel y cromo.

En segundo lugar, se puede mencionar la gran riqueza hidráulica, hay un enorme potencial para la producción de energía hidroeléctrica y una amplia red fluvial para la navegación.

En tercer lugar, se puede hacer referencia la riqueza maderera, de la cual hay grandes reservas en el litoral de Nariño, bajo Atrato y serranía del Baudó.

Por último y más importante es el litoral en sí, con sus posibilidades portuarios y la mayor riqueza pesquera de Colombia.

A la secular miseria y olvido de Litoral Pacífico se agregaron dos plagas de aparición reciente, la primera y más grave, la violencia mafiosa y política, acicateada por la cobardía gubernamental ante la delincuencia. Las diversas mafias ideológicas y del narcotráfico están manejando a las gentes del Pacífico a su antojo. La otra plaga, la histeria ambientalista se ha dedicado a bloquear todo que signifique progreso para la región, proyectos tales, como los puertos de Tribugá y Bahia Málaga, la hidroeléctrica del río Micay, la carretera Animas-Nuquí la carretera Popayán-Guapi y varias vías secundarias han sido sistemáticamente satanizadas por la algarabía ambientalista azuzadas por todo un enjambre de ONGs, foráneas.

El sentido de soberanía en la Costa Pacífica queda muy maltrecho, no solamente al contemplar la miseria existente, sino ante la falta de proyecciones para su desarrollo, mientras países tales como Chile, Perú, Ecuador o Panamá han construido o están en proceso de construir grandes instalaciones portuarias, la presencia colombiana se reduce a un pequeño puerto situado al fondo de un estuario con poco calado en Buenaventura y   a una reducida instalación portuaria dedicada al cabotaje, en Tumaco.

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