Adoptar es solo el primer paso: claves para ayudar a un perro a adaptarse a su nuevo hogar
La adaptación de un perro adoptado requiere paciencia, rutinas estables y un espacio seguro para favorecer su bienestar.
La adaptación de un perro adoptado requiere paciencia, rutinas estables y un espacio seguro para favorecer su bienestar.
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Adoptar un perro representa una nueva oportunidad para un animal rescatado, pero también marca el inicio de un proceso de adaptación que requiere paciencia y acompañamiento. A propósito del Día Mundial del Perro Adoptado, que se celebra este 23 de septiembre, especialistas entregan algunas recomendaciones para facilitar las primeras semanas en el nuevo hogar.
En Bogotá, durante 2025, el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (IDPYBA) reportó 479 perros y gatos adoptados mediante su Programa de Adopciones y Hogares de Paso. Además, una jornada realizada en agosto de 2026 durante ExpoPet permitió que 105 perros y gatos encontraran una nueva familia.
Según el Observatorio de Protección y Bienestar Animal del IDPYBA, en Bogotá hay más de 66.000 perros en situación de calle. Para estos animales, pasar de la calle, un refugio o diferentes hogares a un nuevo espacio significa enfrentarse a sonidos, olores, personas y rutinas desconocidas.
“Cuando un perro llega a un nuevo hogar, no solo cambia de espacio: cambia de sonidos, olores, personas, rutinas y referentes. Por eso es importante darle tiempo para entender que ese nuevo lugar es seguro”, explica Carlos Becerra, veterinario de Gabrica.
Cinco claves para facilitar la adaptación
Durante los primeros días se recomienda evitar una sobrecarga de estímulos y ofrecer al animal un espacio propio, tranquilo y seguro, con agua, cama y juguetes. También es importante establecer desde el comienzo horarios relativamente constantes para comer, caminar, jugar y dormir.
Los comportamientos asociados al miedo tampoco deben interpretarse como “mal comportamiento”. Ruidos, personas desconocidas, otros animales o quedarse solo pueden generar inseguridad. En estos casos, el refuerzo positivo y la exposición progresiva son herramientas recomendadas.
Otro aspecto fundamental es respetar los tiempos del animal. Algunos perros buscan rápidamente contacto físico, mientras otros necesitan días o semanas para sentirse cómodos con sus nuevos cuidadores. Permitir que se acerquen voluntariamente y aprender a interpretar su lenguaje corporal ayuda a construir confianza.
Finalmente, se recomienda realizar una consulta veterinaria para revisar su estado general de salud, vacunación, desparasitación y alimentación. El bienestar integral también contempla sus necesidades emocionales durante el proceso de adaptación.
Gabrica también destaca el uso de herramientas complementarias de bienestar, como las esencias naturales, siempre como apoyo y sin sustituir la atención veterinaria o profesional cuando sea necesaria.