Batidas ponen freno a ’piques’ ilegales en ‘La Ciudad Bonita’
Resumen
Más de 250 motocicletas fueron inmovilizadas en Bucaramanga durante operativos contra piques ilegales, caravanas nocturnas y maniobras peligrosas que afectan la movilidad y la seguridad.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)Operativos en la noche y madrugada dejaron vehículos inmovilizadas
La Administración Municipal sostuvo que mantendrá los controles con mayor contundencia para frenar una práctica que altera la tranquilidad y convirtió varias zonas de Bucaramanga en escenarios de riesgo.
Las noches y las madrugadas de Bucaramanga ya no sólo cargan ruido. También acumulan riesgo, cierres ilegales de vías y una respuesta oficial que se ha vuelto enérgica y para acabar con esta ilegal práctica.
En 2026, más de 250 motocicletas han sido inmovilizadas en operativos contra piques ilegales, caravanas nocturnas y maniobras peligrosas que alteran la movilidad y exponen a peatones y conductores.
La Alcaldía, la Policía Nacional y el Ejército han ejecutado más de ocho operativos conjuntos en distintos corredores de la ciudad. Los controles han permitido detectar motos con resonadores, conductores sin documentos y grupos que desafían las normas de tránsito con peligrosas acrobacias sobre el asfalto.
Según la Secretaría del Interior, los puntos críticos aparecen con frecuencia en sectores donde las convocatorias surgen a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería.
Control con autoridad
El Secretario del Interior, Alfonso Fratalli, afirmó que la ofensiva seguirá sin pausa y con más fuerza para impedir caravanas ilegales, piques, motos con resonadores y maniobras peligrosas que ponen en riesgo la vida de conductores y peatones.
Vecinos de varios barrios han reportado temor por el estruendo de los motores, la velocidad excesiva y los bloqueos momentáneos que dejan calles atrapadas por minutos.
La administración local insistió en que la prioridad es recuperar la convivencia y proteger a quienes transitan por la ciudad. Fratalli recordó que los operativos responden a denuncias ciudadanas y a escenas repetidas en la noche. La meta, dijo, es quitar espacio a quienes usan la vía pública como pista y devolverle a Bucaramanga orden, tranquilidad y control con autoridad.