Bulgaria recibe los restos del zar Samuel mil años después de su muerte
Bulgaria recibió los restos atribuidos al zar Samuel después de décadas de negociaciones con Grecia, en una ceremonia que marcó su regreso al país más de mil años tras su muerte.
Bulgaria recibió los restos atribuidos al zar Samuel después de décadas de negociaciones con Grecia, en una ceremonia que marcó su regreso al país más de mil años tras su muerte.
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Bulgaria recibió los restos atribuidos al zar Samuel, gobernante del Primer Imperio Búlgaro entre 997 y 1014, en una ceremonia que puso fin a décadas de negociaciones con Grecia y permitió el regreso del soberano medieval a su país, más de mil años después de su muerte.
El féretro llegó desde Salónica a Sofía a bordo de un avión militar. Tras cruzar la frontera búlgara, la aeronave fue escoltada por cazas MiG-29 y F-16 de la Fuerza Aérea. En tierra, los restos fueron trasladados en un vehículo militar descubierto por las calles de la capital, mientras miles de personas se reunieron para acompañar el acto.
La ceremonia incluyó el himno nacional y 21 salvas de artillería. Posteriormente, el féretro fue llevado hasta la basílica de Santa Sofía, un templo del siglo VI, donde fue depositado en un sarcófago de mármol blanco de 2,3 metros de largo. El patriarca de la Iglesia ortodoxa búlgara, Daniil, encabezó una ceremonia religiosa.
Un acuerdo de intercambio cultural
La restitución se formalizó el 3 de octubre en el Museo de Cultura Bizantina de Salónica, con la participación del presidente búlgaro, Rumen Radev, y el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis. El acuerdo estableció también la devolución por parte de Bulgaria de 48 objetos eclesiásticos que fueron retirados de monasterios del norte de Grecia por tropas búlgaras en 1917.
Los restos atribuidos a Samuel fueron descubiertos en 1965 por el arqueólogo griego Nikolaos Moutsopoulos en la basílica de San Aquiles, ubicada en el Pequeño Lago de Prespa. Allí fueron encontrados cuatro sarcófagos junto con material antropológico. Desde entonces, las reliquias permanecieron en Salónica.
Samuel tuvo un papel central en la resistencia búlgara frente al Imperio bizantino a finales del siglo X y comienzos del XI. Su dominio llegó a abarcar amplias zonas de los Balcanes y tuvo como uno de sus principales centros la región de los lagos Prespa y Ohrid.
Durante la ceremonia, Radev afirmó que el soberano, que en el pasado representó una etapa de enfrentamiento entre ambos pueblos, ahora podía convertirse en un símbolo de cooperación entre Bulgaria y Grecia.