Columna para un rebelde
Resumen
La rebeldía constante conduce a la necedad y aleja de la sabiduría; el temor de Dios es el principio para cambiar.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)300 FPV (fe-poder-victoria). En una época en que la rebeldía es una actitud que los gobiernos promueven y las sociedades celebran, es preciso revisar el significado, alcance y consecuencias de la moda de ser un rebelde.
La palabra rebeldía tiene como principales sinónimos: Desobediencia, indisciplina y obstinación, cada una de ellas muy cercana a la humanidad de cualquier persona, pues pareciera que desde que nacemos tenemos una tendencia a ir en contra de lo que nuestros padres y mayores aconsejan.
El problema no es haber sido desobedientes por algún tiempo, pues cuando atravesamos por la niñez y la adolescencia somos inexpertos y no contamos con una historia amplia que nos permita mirar hacia atrás y aprender de lo que nos ha pasado, situación que conocemos como madurez.
Lo relevante en esta curiosa moda, es que pareciera que las sociedades están llenas de niños de 30 años o más, que no están dispuestos a reconocer en su propia historia, las consecuencias de la desobediencia, la indisciplina y la obstinación, palabra que indica mantenerse con firmeza, en una idea no acertada.
En días pasados, una persona que estuvo más de 40 años adicta a las drogas me dijo: “Me arrepiento tanto del tiempo perdido, de lo rebelde que fui y de lo que hubiese podido haber hecho con mi vida”. Ante esta situación, le dije: “Reaccionaste tarde, pero a tiempo, porque la vida no es como empieza, sino como termina.”
Durante mucho tiempo pensé que podía hacer cosas sin que Dios se diera cuenta y en otras ocasiones creí que podía recoger lo que no había sembrado, ahora entiendo que no me puedo engañar, que Dios no puede ser burlado y todo lo que el hombre siembre, eso también segará. Gálatas 6:7.
La rebeldía es enemiga de la sabiduría, ya que hace a la gente necia en su propia opinión y eso es triste, especialmente cuando ves a personas a las que amas, tomar decisiones de niños rebeldes una y otra vez, desconociendo su historia, pero siendo muy hábiles en el arte de juzgar y ver tus errores y defectos como padre o líder.
El espíritu de rebeldía lo encuentras por todas partes, en canciones, en las redes, en los gobiernos, en las empresas, la sociedad, e incluso en el liderazgo a todo nivel. Pareciera que se obediente, disciplinado y sabio no es lo comúnmente aceptado.
No puedo decir que he dejado de ser un rebelde, sigo luchando contra la desobediencia y denoto un avance al no sentirme orgulloso de pecar e intentar honrar a Dios en la mayoría de las cosas que hago, reconociendo que el temor a Dios es el principio de la sabiduría.
Aclaro, tener temor de Dios, no es miedo a Dios; Es creer que todo lo ve y que todo lo puede, por ello le dije a la persona que estuvo más de 40 años en las drogas, aún tienes tiempo, para dejar de ser un rebelde y reconocer a Cristo como señor y salvador.
Ante la rebeldía de los no creyentes, que no ven en Dios y la biblia una fuente confiable, cito a René Descartes, quien dijo: “Nuestra idea de Dios implica la existencia necesaria y eterna. Por tanto, la conclusión manifiesta es que Dios existe.”