Comunidad de San Andrés bloqueó la vía Bucaramanga-Málaga por retrasos en el puente El Congreso
La inconformidad por los retrasos en la construcción del puente sobre el río El Congreso llevó a habitantes de San Andrés, en la provincia de García Rovira, a bloquear la vía nacional que comunica a Bucaramanga con Málaga. La manifestación se concentró metros antes del puente de Hisgaura y busca llamar la atención de las autoridades departamentales sobre una obra
··········
········
La inconformidad por los retrasos en la construcción del puente sobre el río El Congreso llevó a habitantes de San Andrés, en la provincia de García Rovira, a bloquear la vía nacional que comunica a Bucaramanga con Málaga. La manifestación se concentró metros antes del puente de Hisgaura y busca llamar la atención de las autoridades departamentales sobre una obra que la comunidad considera fundamental para recuperar la movilidad de la zona rural.
Laura Robayo, vocera de la protesta, explicó que en la jornada participaron habitantes de Laguna de Ortices y de veredas como El Caracol, La Ramada y El Ciral, quienes aseguran estar cansados de los incumplimientos en la ejecución del proyecto.
La líder comunitaria manifestó que, antes de iniciar el bloqueo, los participantes revisaron la reglamentación vigente para las protestas y acordaron mantener un corredor humanitario que permita el tránsito de ambulancias, estudiantes, personas enfermas y otros servicios básicos.
“Dejamos paso para las ambulancias, estudiantes y otros servicios básicos”, señaló Robayo, quien también insistió en que la movilización se desarrolla de manera pacífica y que los habitantes no buscan enfrentamientos ni intervenciones violentas.
Una obra que sigue sin concluir
Según los manifestantes, el puente debió entregarse hace más de dos años. Robayo cuestionó que un proyecto inicialmente previsto para ejecutarse en ocho meses continúe sin una solución definitiva para las comunidades afectadas.
La vocera también se refirió al incremento del valor del contrato. De acuerdo con su versión, el presupuesto pasó de aproximadamente 9.000 millones de pesos a 15.000 millones, mientras se plantean nuevos recursos para atender las necesidades de estabilización de la vía.
La demora ha afectado especialmente a más de 2.000 familias de Laguna de Ortices y sectores rurales cercanos. Desde la destrucción del antiguo puente por una avalancha, los campesinos han tenido que recurrir a una tarabita para cruzar el sector, transportar sus cosechas, llevar alimentos a sus viviendas y desplazarse a citas médicas.
La comunidad también ha denunciado que el ritmo de ejecución de los trabajos no corresponde con las necesidades de la zona. Laura Robayo aseguró que la presencia de personal en el lugar ha sido limitada y que no se observan avances significativos, pese al tiempo transcurrido desde la adjudicación del contrato.
Gobernación anuncia entrega para diciembre
Frente a los reclamos, la secretaria de Infraestructura de Santander, Jessica Mendoza, explicó que la administración del gobernador Juvenal Díaz Mateus recibió el proyecto en medio de una emergencia por calamidad pública.
La funcionaria indicó que durante la ejecución se presentó un nuevo deslizamiento en el talud donde estaba prevista la construcción de uno de los estribos del puente. Esta situación obligó a modificar los diseños iniciales e introducir ajustes técnicos para continuar con la obra.
Según Mendoza, se aprobó una prórroga de tres meses y la Gobernación espera poner en funcionamiento la infraestructura en diciembre de 2026.
El proyecto, que surgió como respuesta a la destrucción de la antigua estructura, ha enfrentado dificultades técnicas y de ejecución. Incluso, el gobernador Juvenal Díaz Mateus había reconocido anteriormente problemas en su desarrollo y mencionado fallas de planeación.
Mientras la administración departamental mantiene diciembre como fecha prevista para la entrega, los habitantes de San Andrés insisten en que necesitan resultados verificables y una solución que les permita recuperar la conexión vial.
Por ahora, la protesta mantiene la presión sobre las autoridades y busca que se aceleren los trabajos. Los manifestantes aseguran que continuarán reclamando el cumplimiento de los compromisos, sin impedir el paso de quienes requieren atención médica o deben desplazarse por razones esenciales.