Desde las raíces: El Socorro y la Colombia que somos
Resumen
El texto reivindica al Socorro como símbolo de identidad, memoria histórica y orgullo provincial en Santander.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)Por: Jorge Luis Serrano Mustafa
Hoy inicio este espacio en El Frente hablando de un lugar que para muchos es historia, pero que para mí es identidad: el Socorro. Y lo hago como un joven, en un momento en el que Colombia parece haber olvidado de dónde viene, en donde el ruido del presente nos impide escuchar las voces del pasado que, como siempre, tienen mucho que enseñarnos.[SICJ1]
No crecí allí ni aprendí mis primeras lecciones en sus calles. Pero sí puedo decir algo con total claridad: le tengo un amor profundo, porque el Socorro hace parte de mi legado familiar. Una herencia que debemos recordar, sobre todo en tiempos donde lo inmediato pesa más que lo esencial, reconocer las raíces propias se vuelve un acto necesario y sentir un lugar como propio o hablar de él con orgullo, es también una forma de encontrarnos[SICJ2] .
El Socorro no es cualquier municipio. Es una tierra que marcó la historia de Colombia, que se atrevió a alzar la voz cuando hacerlo costaba la vida, y que incluso llegó a ser capital del país. Hoy, en medio de tanta incertidumbre, eso nos obliga a preguntarnos: ¿qué estamos haciendo con esa herencia de berraquera? ¿La estamos honrando o la estamos dejando perder su rumbo?
Ser de raíces socorranas es entender que se viene de una tierra berraca y echada pa’ adelante. Una tierra que no cede, que tiene memoria y que ha sido protagonista en momentos clave de nuestra historia. Además, en un país que olvida con facilidad, esa memoria es un tesoro que debemos cuidar. Volver a las raíces no es retroceder, es encontrar el suelo firme desde el cual seguir caminando.
Hoy hablo del Socorro desde el reconocimiento. Nuestras provincias han sido fundamentales para construir lo que somos, pero muchas veces han sido olvidadas. Y ese olvido tiene un precio: lo estamos pagando cada vez que las decisiones se toman lejos de donde se vive la vida real.[SICJ3]
El Socorro representa algo más grande: representa a las provincias de Santander, representa esa Colombia [SICJ4] que madruga[SICJ5] , que trabaja, que resiste y que merece ser mirada no como un lugar secundario, sino como un punto de partida.
Por eso es importante hablar del territorio. Porque cuando dejamos de mirar a los municipios, perdemos el sentido de región y un departamento que pierde su conexión con sus provincias, pierde su rumbo. Por eso, ir a provincia no debería ser un acto ocasional. Debería ser una convicción. Porque es allí donde se entiende la realidad, donde se escucha de verdad y donde se construye con sentido.
Mi llamado, especialmente a los jóvenes es el siguiente: “no podemos ser la generación que heredó tanta berraquera y eligió el silencio”. Nos toca caminar nuestros municipios, escucharlos y defenderlos. Reconocer nuestras raíces también es entender hacia dónde queremos ir. Por eso, mis columnas será un espacio para hablar de Santander desde sus municipios, desde su realidad y desde su potencial.
Porque al final, reconocer nuestras raíces también es reencontrarnos.