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El petróleo renace en Colombia: Campetrol propone recuperar la producción, acelerar el gas y reactivar la exploración

El petróleo renace en Colombia: Campetrol propone recuperar la producción, acelerar el gas y reactivar la exploración
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Nelson Castañeda, presidente de Campetrol, advirtió que Colombia enfrenta un deterioro de sus indicadores de exploración, producción e inversión en hidrocarburos, con consecuencias para las reservas, el empleo y las finanzas públicas. Sin embargo, planteó una hoja de ruta para recuperar el dinamismo de la industria mediante cuatro pilares: aumentar la producción de los campos existentes, desarrollar el potencial gasífero,

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Nelson Castañeda, presidente de Campetrol, advirtió que Colombia enfrenta un deterioro de sus indicadores de exploración, producción e inversión en hidrocarburos, con consecuencias para las reservas, el empleo y las finanzas públicas. Sin embargo, planteó una hoja de ruta para recuperar el dinamismo de la industria mediante cuatro pilares: aumentar la producción de los campos existentes, desarrollar el potencial gasífero, impulsar los yacimientos no convencionales y atraer nuevas inversiones nacionales y extranjeras.

 

Por Camilo Ernesto Silvera Rueda - Redacción Política / EL FRENTE

Cartagena se convirtió en escenario de un llamado a cambiar el rumbo de la industria petrolera colombiana. Durante la apertura de la IX Cumbre de Petróleo y Gas, Nelson Castañeda, presidente de la Cámara Colombiana de Bienes y Servicios de Petróleo, Gas y Energía (Campetrol), presentó un diagnóstico crítico del sector, pero también una propuesta para recuperar su capacidad productiva y garantizar la seguridad energética del país, ecuación en la cual Santander tendrá un papel clave.

Bajo el lema de ‘la cumbre del renacer’, el dirigente gremial defendió la necesidad de convertir en riqueza, empleo y bienestar los recursos que, según explicó, permanecen en el subsuelo colombiano, pero que todavía no se han transformado en reservas comercialmente aprovechables.

El planteamiento tiene como telón de fondo la reducción de la producción, el menor dinamismo exploratorio, la caída de la inversión y la creciente necesidad de importar gas natural. Para Campetrol, estos factores comprometen la capacidad del país de sostener su autosuficiencia energética y mantener los aportes fiscales de una industria que continúa siendo determinante para las exportaciones, las regalías y la financiación de programas sociales.

 

Una alerta sobre la msoberanía energética

Uno de los puntos más contundentes del discurso fue la comparación entre el desempeño actual de la industria y los resultados de hace una década. Según las cifras expuestas por el presidente de Campetrol, Colombia pasó de producir alrededor de un millón de barriles diarios de petróleo a cerca de 730.000, una reducción de aproximadamente 275.000 barriles diarios frente a los niveles anteriores.

El panorama del gas también genera preocupación. Castañeda señaló que la producción pasó de cerca de 1.000 millones de pies cúbicos diarios a unos 700 millones, mientras que el país ha tenido que recurrir a importaciones para atender una demanda que ya no logra cubrir íntegramente con producción nacional.

La consecuencia, advirtió, es una mayor exposición a los precios internacionales y a las dificultades de abastecimiento, con efectos potenciales sobre los hogares, la industria y la

 

Exploración estancada

La preocupación del gremio se concentra también en el ritmo de incorporación de nuevas reservas. Según los datos presentados durante la cumbre, entre 2021 y 2025 Colombia incorporó alrededor de 43 millones de barriles asociados a nuevos descubrimientos, mientras que en el último año reportado la cifra fue de apenas cuatro millones.

Para Campetrol, estos resultados evidencian la necesidad de recuperar la exploración, una actividad que requiere inversiones de largo plazo, información geológica, tecnología y estabilidad en las reglas de juego.

Castañeda señaló que desde agosto de 2022 no se han firmado nuevos contratos de exploración y producción de hidrocarburos, situación que, a juicio del sector, limita la posibilidad de descubrir nuevos yacimientos y preparar el relevo de los campos que actualmente sostienen la producción.

El dirigente también puso sobre la mesa el potencial que todavía permanece sin desarrollar. Durante su intervención hizo referencia a cerca de 83.000 millones de barriles de recursos potenciales por detectar o evaluar, así como a estimaciones que atribuyen a los yacimientos no convencionales una capacidad de multiplicar las reservas de petróleo y gas.

“Estas cifras corresponden a estimaciones de recursos y potencial geológico, no a reservas probadas listas para producir. Su aprovechamiento dependerá de la exploración, la viabilidad técnica y económica, los permisos y las decisiones regulatorias y ambientales. La diferencia es fundamental: tener recursos en el subsuelo no significa que puedan extraerse de manera inmediata ni que todos terminen convirtiéndose en reservas comercialmente recuperables”, indicó el dirigente gremial quien considera que ese potencial representa una oportunidad para recuperar el horizonte de la industria y atraer empresas con capacidad técnica y financiera.

 

Menos inversión, empleo y regalías

El diagnóstico presentado en Cartagena también puso el foco en las consecuencias económicas del menor dinamismo de los hidrocarburos. De acuerdo con las cifras citadas por Castañeda, la inversión del sector ha disminuido frente a los niveles de 2015. En su intervención, el presidente de Campetrol mencionó una caída cercana al 25 %, que atribuyó a las dificultades para desarrollar proyectos, la menor actividad exploratoria y las condiciones de competitividad del país.

La contracción, explicó, no afecta exclusivamente a las compañías petroleras. También repercute sobre empresas de transporte, agricultura, mantenimiento industrial, alojamiento, alimentación, ingeniería y otros servicios que dependen directa o indirectamente de la operación de los campos.

El dirigente aseguró que más de 26.000 puestos de trabajo directos e indirectos han salido de la industria, mientras que profesionales y técnicos colombianos han tenido que buscar oportunidades en otros países.

El impacto también se refleja en los ingresos públicos. Una menor producción y una inversión reducida pueden traducirse en menos regalías, impuestos y recursos para financiar obras y programas sociales en las regiones productoras.

Castañeda recordó que, entre 2021 y 2025, el sector de los hidrocarburos aportó cerca de una tercera parte de las exportaciones colombianas, alrededor del 17 % de la inversión extranjera directa, el 8 % de los ingresos del Gobierno nacional central y casi el 4 % del producto interno bruto, además de una proporción significativa de las regalías del país.

Frente al diagnóstico, Castañeda presentó una hoja de ruta que Campetrol resume en cuatro pilares y cuatro habilitadores. La propuesta busca recuperar la producción, acelerar el desarrollo del gas, evaluar el potencial de los yacimientos no convencionales y restablecer la confianza de los inversionistas.

 

Primer pilar: producir más con los campos existentes

La prioridad consiste en elevar la recuperación de petróleo en los yacimientos que ya están en operación, aprovechar la infraestructura instalada e incorporar nuevas tecnologías. Castañeda indicó que el factor de recobro promedio ronda el 15 % y planteó que cada punto adicional podría representar importantes volúmenes de petróleo recuperable.

La propuesta busca prolongar la vida productiva de los campos y recuperar barriles sin depender exclusivamente de nuevos descubrimientos.

 

Segundo pilar: desarrollar el potencial de gas natural

El gremio propone acelerar los proyectos de gas identificados tanto en tierra como costa afuera, agilizar los trámites y coordinar a las entidades responsables para superar los obstáculos administrativos.

Entre las iniciativas mencionadas figuran los desarrollos marinos del Caribe colombiano, donde la exploración en aguas profundas podría contribuir a recuperar la autosuficiencia gasífera. La velocidad de ejecución será decisiva para que los descubrimientos potenciales se traduzcan en suministro efectivo.

 

Tercer pilar: evaluar los yacimientos no convencionales

 

Castañeda defendió la necesidad de avanzar en la evaluación de recursos asociados a formaciones no convencionales, mediante técnicas como la fracturación hidráulica, conocida como fracking, bajo las condiciones técnicas, ambientales y regulatorias que correspondan.

 

Cuarto pilar: atraer inversión nacional y extranjera

El cuarto eje busca recuperar la confianza de los inversionistas y facilitar la llegada de capital para explorar, desarrollar campos, incorporar tecnología y ampliar la producción. Para lograrlo, Campetrol plantea mayor seguridad jurídica, reglas estables, competitividad, condiciones adecuadas para operar y mecanismos de coordinación entre el Estado y el sector privado.

La propuesta también destaca la importancia de fortalecer la información geológica y el conocimiento del subsuelo como activos estratégicos para la planeación energética. En esa línea, Castañeda se refirió a las áreas que la Agencia Nacional de Hidrocarburos tendría disponibles para preparar nuevos procesos de asignación, así como a la necesidad de impulsar la inversión en tecnología e investigación.