El silencio comprado en alumbrado público
La columna cuestiona contratos de alumbrado público y posibles favores para silenciar críticas en la administración de Bucaramanga.
La columna cuestiona contratos de alumbrado público y posibles favores para silenciar críticas en la administración de Bucaramanga.
Los puntos clave serán generados automáticamente por IA y revisados por la redacción de El Frente.
El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.
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Las presiones que recibió el ex alcalde Jaime Andrés Beltrán por parte de un veedor de la ciudad, hicieron que personas cercanas a su entorno y a esa misma administración, buscaran el mecanismo y los medios más efectivos para quitarse de encima esa diminuta, pero molesta voz.
Por: Oscar Jahir Hernández Rugeles
El camino más expedito, como siempre, fue el de la contratación pública, lo cual dicha persona aceptó con gusto, porque en honor a la verdad, los contratos con los cuales se silenció estaban siendo pedidos por él mismo desde mucho antes de que comenzaran los ataques contra Beltrán por no haberle entregado la oficina de alumbrado público para sus intereses personales.
Durante casi dos años los concejales, los ediles y la ciudad en general pudieron leer sus ataques, sus advertencias e inclusive sus declaraciones en diferentes medios de comunicación, engañando a todo el mundo sobre su preocupación por la ciudad, y de repente todo eso se acabó. Curiosamente después de crear su propia empresa de ingeniería y consultoría, la alcaldía decidió suscribir los contratos 175 y 176 de 2025 con la Empresa Promotora del Centro S.A.S. E.S.P de Manizales e Infotic S.A.
De la primera, en esta misma columna ya se ha hablado, pero de la segunda hay mucha tela por cortar. Desde el año 2024 han recibido del municipio de Bucaramanga casi 9.000 millones de pesos en contratación por los servicios de conectividad en las instituciones educativas, prestar servicios en la nube para el recaudo de impuestos (mucho cuidado con esto), operar las zonas wifi del municipio, y como una de las más grandes extrañezas: implementar un servicio de información en la oficina de alumbrado público, el cual, a pesar de haberse pagado, nunca se ha utilizado. Y no lo han hecho porque se sigue usando el antiguo sistema denominado Gestión EME.
El supervisor de este contrato es Giovanny Robelto, el mismo que dice en el concejo de la ciudad, que los contratos de alumbrado se suspenden porque a los contratistas los roban en la calle. Según él, todo se cumplió a cabalidad y ordenó el pago de casi 260 millones de pesos por algo tan innecesario que ni se ha puesto en funcionamiento.
La empresa Infotic ha sido objeto de debates interminables en el Concejo de Manizales, donde según algunos, no es más que una fachada de empresas de garaje, usada para “robar de manera oculta el negocio del recaudo del sistema de transporte en Ibagué”. Esta es la misma empresa que está detrás del cuestionado negocio de la APP en el Icetex por más de 18 mil millones de pesos y muchos enredijos más.
Al interior de las dependencias de Alumbrado todos saben a quién le entregaron estos contratos, y antes de contar lo que se esconde detrás de todo esto, es ese mismo veedor quien tiene que salir a decirlo desde los propios micrófonos que hoy utiliza para denunciar a los demás. ¡Qué decepción!