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¡Elecciones de miedo! Los comicios regionales de 2027 serán el 31 de octubre, en pleno Halloween

Las elecciones territoriales de 2027 en Colombia serán el 31 de octubre, fecha que coincide con Halloween por mandato legal.

¡Elecciones de miedo! Los comicios regionales de 2027 serán el 31 de octubre, en pleno Halloween
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Las elecciones territoriales de 2027 en Colombia serán el 31 de octubre, fecha que coincide con Halloween por mandato legal.

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Brujas, fantasmas, vampiros políticos y promesas de ultratumba podrían compartir protagonismo en una jornada electoral que, por coincidencia del calendario, tendrá lugar el Día de los Niños. La Registraduría ya puso en marcha la cuenta regresiva para una contienda en la que se elegirán alcaldes, gobernadores, concejales, diputados y ediles.

 

Por Camilo Ernesto Silvera Rueda - Redacción Política / EL FRENTE

Por esas ironías que tiene la política colombiana, los ciudadanos acudirán a las urnas el próximo 31 de octubre de 2027, precisamente cuando el país celebre Halloween, una fecha tradicionalmente asociada con brujas, disfraces, monstruos y personajes capaces de poner los pelos de punta.

La Registraduría Nacional del Estado Civil fijó ese día para las elecciones territoriales, en las que se renovarán las autoridades locales y departamentales para el siguiente periodo de gobierno. La decisión quedó consignada en el calendario electoral divulgado por la entidad, que deberá organizar la jornada democrática en todo el territorio nacional.

La fecha, aunque pueda parecer escogida por algún estratega electoral con afición por las películas de terror, tiene una explicación estrictamente legal. El artículo primero de la Ley Estatutaria 163 de 1994 establece que las elecciones territoriales deben realizarse el último domingo de octubre del año correspondiente. En 2027, ese domingo caerá el 31 de octubre.

Así que no habrá que buscar una explicación sobrenatural: la coincidencia entre las urnas y las calabazas es producto de la ley y del calendario. Sin embargo, la política colombiana ofrece suficientes motivos para que el humor negro encuentre material de sobra.

 

Entre disfraces y promesas de ultratumba

La jornada electoral promete una curiosa coincidencia de escenarios. Mientras los niños saldrán a las calles a pedir dulces, miles de candidatos recorrerán barrios y veredas en busca de votos, ofreciendo soluciones a problemas que, en algunos municipios, llevan años esperando una resurrección administrativa.

Habrá quienes se disfracen de salvadores, quienes prometan acabar con la corrupción de un plumazo y quienes reaparezcan en la escena pública después de pasar una temporada en el cementerio político. No faltarán tampoco los aspirantes que, como por arte de magia, descubrirán necesidades en comunidades que durante años parecieron invisibles.

En las campañas, las promesas de pavimentar calles, mejorar la seguridad, construir hospitales, generar empleo y resolver los problemas de agua potable podrían convertirse en el mejor truco de la noche. El verdadero terror comenzará después, cuando los electores comprueben cuáles de esas promesas sobreviven al escrutinio y cuáles terminan archivadas en el panteón de los compromisos incumplidos.

Y si Halloween tiene sus fantasmas, la política local tiene los suyos: viejas maquinarias que se resisten a desaparecer, alianzas que cambian de rostro según la temporada, candidatos que regresan con nuevos colores y promesas que llevan tantos años repitiéndose que ya parecen parte del folclor electoral.

Eso sí, conviene recordar que los disfraces serán opcionales, pero la responsabilidad de votar no debería tomarse a la ligera. La democracia no necesita hechizos ni exorcismos, sino ciudadanos informados capaces de distinguir entre un buen programa de gobierno y una puesta en escena diseñada para conquistar votos.

 

El calendario electoral ya comenzó a moverse

La Registraduría estableció que el calendario electoral arranca el 31 de octubre de 2026, fecha en la que comienza el registro de los comités inscriptores de candidaturas respaldadas por grupos significativos de ciudadanos, movimientos sociales y comités promotores del voto en blanco. También se inicia la recolección de apoyos ciudadanos para estas iniciativas.

En esa misma fecha comienza la inscripción de ciudadanos que necesiten actualizar su puesto de votación por cambio de domicilio o residencia.

Posteriormente, el 30 de junio de 2027 se abrirá el periodo de inscripción de candidatos y listas para las distintas corporaciones y cargos de elección popular.

El 31 de julio empezará la propaganda electoral mediante el uso del espacio público, mientras que el 5 de agosto comenzará la difusión de propaganda electoral a través de los medios de comunicación, conforme a las reglas establecidas para la contienda.

El calendario también dispone que el 31 de octubre de 2027 los integrantes de las comisiones escrutadoras distritales, municipales y auxiliares deberán presentarse en las sedes correspondientes para iniciar los escrutinios.

 

Santander también tendrá su noche de brujas política

En Santander, donde la disputa por las alcaldías, la Gobernación, los concejos municipales y la Asamblea departamental suele combinar maquinaria electoral, alianzas de última hora y promesas de grandes transformaciones, la coincidencia con Halloween ofrece una oportunidad para mirar la campaña con una dosis de ironía.

Los electores tendrán que decidir quién merece gobernar sus municipios y el departamento durante el próximo periodo, en medio de desafíos relacionados con la infraestructura vial, la seguridad, el empleo, la movilidad, los servicios públicos y la ejecución de los recursos oficiales.

La pregunta será si los candidatos llegarán con propuestas capaces de transformar la realidad de sus territorios o si algunos preferirán recurrir a los viejos trucos de siempre: cambiar de discurso, desempolvar promesas y aparecer en las comunidades justo cuando necesitan votos.

Porque el 31 de octubre habrá máscaras de todos los tamaños, pero la más difícil de reconocer será la que se esconda detrás de una sonrisa de campaña. La coincidencia electoral no significa que los votantes deban temerle a las urnas. Por el contrario, debería servir para recordar que, en democracia, los ciudadanos tienen la oportunidad de impedir que las pesadillas administrativas se prolonguen durante otros cuatro años.

Al fin y al cabo, en Halloween los sustos suelen durar una noche. En la política, cuando se elige mal, la factura puede durar todo el mandato.