Es urgente una gran reforma del congreso de la República
El artículo atribuye la corrupción política al voto preferente y propone una reforma profunda del Congreso, con voto obligatorio, menos curules y límites a la reelección.
El artículo atribuye la corrupción política al voto preferente y propone una reforma profunda del Congreso, con voto obligatorio, menos curules y límites a la reelección.
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El fenómeno de la corrupción en Colombia tiene su origen en la Constitución de 1991, cuando se creó la figura del 'Voto Preferente', que produjo enor-me daño la a nación. Cuando existían los partidos históricos, liberales y conservadores alternaban en el ejercicio del poder. Quiso la Asamblea Nacional Constituyente dejar abierta una ventana por don-de entraría toda la concupiscencia que hoy padece Colombia.
En este país todo se compra y todo se corrompe, aún aquellos 'Falsos Padres de la Patria' que finan-cian sus campañas electorales con la 'picaresca contratista', que compran y venden curules para la elección de senadores, gobernadores, representan-tes a la cámara, alcaldes y concejales, muchos de ellos esperando 'la mordida' que proviene de gru-pos familiares eternizados en los cargos de elección popular.
Si el presidente Abelardo de la Espriella Otero quie-re convocar una 'Asamblea Constituyente' encon-trará el camino constitucional para hacerlo. De que le sirven, por ejemplo, al departamento de Santan-der, una nómina de diez (10) senadores de la Repú-blica y siete (7) representantes a la cámara, si cada uno de ellos tiene que 'invertir' miles de millones de pesos, para engrasar a los electores, especial-mente en regiones de la Costa Atlántico.
EI VOTO debería ser obligatorio, reduciendo a la mi-tad el tamaño del Congreso de la República. Igual-mente debería existir el 'Período Sabático' para que los parlamentarios sean relevados de sus cargos cuando hayan cumplido dos (2) períodos consecu-tivos. En algunos países del mundo los senadores tienen que ser personas muy ilustradas en temas legales y constitucionales.
El Congreso de la República de Colombia está com-puesto por ciento ocho (108) senadores y ciento ochenta y ocho (188) representantes a la Cámara. Cada congresista tiene derecho a las mal llamadas 'UNIDADES LEGISLATIVAS', que mantienen una buro-cracia impresionante, entre asesores, conductores de vehículos, secretarias, escoltas, coordinadores de estudios, ujieres, además de dos o tres acompa-ñantes, dependiendo de las amenazas que haya re-cibido de grupos armados ilegales. Cada Congresista de Colombia devenga unas asignaciones laborales (sueldos) por cincuenta y dos (52) millones de pe-sos mensuales, además de los ochenta millones (80) que cuesta el sostenimiento de los integrantes de la "respectiva 'Unidad Legislativa'. El Capitolio Nacio-nal de Colombia cuenta con dos mil quinientos fun-cionarios, la mayoría de los cuales permanecen en los respectivos departamentos y solamente tienen que asistir cada mes a cobrar el dinero de la nómina.