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FOTOS: Choque de dos trenes de alta velocidad deja al menos 68 muertos. Le contamos dónde

Dos trenes de alta velocidad chocaron cerca de Toledo, España, dejando al menos 68 muertos, numerosos heridos y la suspensión de la línea Madrid-Andalucía.

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Dos trenes de alta velocidad chocaron cerca de Toledo, España, dejando al menos 68 muertos, numerosos heridos y la suspensión de la línea Madrid-Andalucía.

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El accidente ocurrió en Urda, provincia de Toledo, cuando un tren AVE de Renfe embistió por detrás a un convoy de la compañía Iryo que permanecía detenido en la vía. Las autoridades investigan las circunstancias de la colisión, mientras continúa suspendida la conexión ferroviaria de alta velocidad entre Madrid y Andalucía.

Una nueva tragedia sacude a España. Al menos 68 personas murieron y numerosas más resultaron heridas este miércoles 28 de octubre, tras la colisión de dos trenes de alta velocidad en inmediaciones de Urda, en la provincia de Toledo, a unos 150 kilómetros al sur de Madrid. Las autoridades advirtieron que el balance podría aumentar a medida que los equipos de rescate inspeccionen los vagones destrozados.

El accidente involucró a un tren AVE de la empresa estatal Renfe, que cubría la ruta Madrid-Sevilla, y a un convoy de la compañía privada Iryo. Según la información divulgada por medios españoles y agencias internacionales, el tren de Renfe impactó por detrás al de Iryo, que se encontraba detenido en la vía por razones que todavía deben establecerse plenamente.

La magnitud del choque provocó el descarrilamiento de varios vagones. Algunas unidades se precipitaron por un terraplén, mientras que otros vehículos ferroviarios quedaron severamente dañados sobre la infraestructura. Las imágenes aéreas difundidas desde el lugar mostraron restos de los trenes esparcidos por la zona y un amplio despliegue de ambulancias, equipos de emergencia y personal de seguridad.

Los registros preliminares indican que en ambos convoyes viajaban alrededor de 540 personas, aunque los recuentos de pasajeros difundidos por las distintas fuentes presentan pequeñas diferencias.

En el tren AVE de Renfe viajaban aproximadamente 397 pasajeros, mientras que el convoy de Iryo transportaba alrededor de 147. La colisión convirtió un trayecto habitual entre Madrid y el sur de España en una operación de rescate de grandes dimensiones.

Los equipos de emergencia evacuaron a los supervivientes, atendieron a los heridos y trasladaron a los afectados a centros hospitalarios de la región. Las autoridades mantuvieron abiertas las labores de inspección de los vagones para descartar la presencia de más víctimas entre los restos.

Los primeros balances hablaban de varias decenas de fallecidos, pero la cifra fue aumentando conforme avanzaron las operaciones. Durante la tarde, distintas informaciones situaron el número de muertos entre 64 y 68, mientras algunos reportes elevaron a cerca de 179 el total de personas heridas. Los datos sobre lesionados y hospitalizados no han sido uniformes entre las fuentes, por lo que el balance debe considerarse provisional.

 

¿Cómo ocurrió el accidente?

La investigación se concentra en reconstruir los movimientos de los dos trenes y determinar por qué el AVE continuó su recorrido cuando el convoy de Iryo permanecía detenido. De acuerdo con las primeras informaciones difundidas por medios españoles, el siniestro ocurrió alrededor de las 8:53 de la mañana, hora local. El tren de Renfe había partido de la estación madrileña de Atocha con destino a Sevilla y, durante su recorrido, terminó alcanzando al otro convoy.

El ministro español de Transportes, Óscar Puente, calificó de inexplicable que se produjera una colisión por alcance entre trenes de alta velocidad y señaló que la investigación debía esclarecer las decisiones operativas que precedieron al impacto.

Las primeras versiones apuntan a que se habría autorizado al AVE a reanudar la marcha pese a que el tren de Iryo continuaba detenido en la misma vía. También se ha informado de problemas en un sistema de señalización ferroviaria, una circunstancia que deberá ser examinada por los investigadores.

Por ahora, no es posible atribuir de manera definitiva la responsabilidad del accidente a un trabajador, a un sistema tecnológico o a una deficiencia de la infraestructura. La secuencia exacta de las órdenes de circulación, el estado de las señales y las comunicaciones entre el centro de control y los maquinistas serán elementos fundamentales para determinar qué sucedió.

 

Suspensión de los servicios ferroviarios

El accidente obligó a interrumpir la circulación de trenes de alta velocidad entre Madrid y Andalucía, afectando las conexiones con destinos como Córdoba, Sevilla y Málaga.

La suspensión generó alteraciones en los desplazamientos de miles de pasajeros, incluidos viajeros que se encontraban en estaciones a la espera de continuar sus recorridos. Las compañías ferroviarias comenzaron a gestionar cambios, cancelaciones y alternativas de transporte para quienes resultaron afectados por la interrupción.

Renfe informó que sus equipos estaban concentrados en atender a las víctimas y colaborar con las autoridades. También habilitó canales de asistencia para los familiares de las personas involucradas en el siniestro.

La recuperación del servicio dependerá de las condiciones de seguridad de la línea, de la retirada de los restos ferroviarios y de las inspecciones técnicas que deban realizarse antes de autorizar nuevamente el paso de trenes.